El mundo necesita una senda para que el crecimiento económico sea “socialmente inclusivo y sostenible ambientalmente”

13 Octubre 2018

António Guterres propuso la Agenda 2030 como hoja de ruta para conseguirlo, “indica el camino hacia una globalización justa e inclusiva y unas sociedades resistentes”, al dirigirse a los ministros de finanzas y a los gobernadores de los bancos centrales en el Comité Monetario y Financiero Internacional.

El Secretario General de las Naciones Unidas advirtió este sábado que el mayor problema al que se enfrenta el mundo no se encuentra en ningún plan presupuestario ni contable, sino que se ha de atribuir a un déficit de confianza. “Un caso grave de lo que llamé “trastorno por déficit de confianza”  durante el debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU”.

Durante su discurso ante el Comité Monetario y Financiero Internacional del Fondo Mundial,   que se celebra entre el 8 y el 14 de octubre en la isla indonesia de Bali, Antonio Guterres indicó que ese desorden se traduce “en descontento e inestabilidad”; y que, a su vez, erosiona la fe en las instituciones políticas y en las normas en las que se basa el sistema multilateral.

Restaurar y construir esa confianza que el mundo necesita depende “esencialmente de ustedes”, dijo refiriéndose a los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales que asistieron al evento.

La Agenda 2030 como faro de una globalización justa

Ante la estabilidad del crecimiento económico mundial, Guterres señaló que la comunidad internacional necesita establecer una senda para que este incremento sea “socialmente inclusivo y sostenible ambientalmente”. Como hoja de ruta para conseguirlo propuso la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, a través de sus 17 Objetivos.

“La Agenda 2030 indica el camino hacia una globalización justa e inclusiva y unas sociedades resistentes”, indicó, al observar que, debido a los aumentos de los niveles de la deuda, los países tienen menos margen de maniobra que hace diez años.

Puso como ejemplo que treinta de los países menos adelantados y de bajos ingresos ya se encuentran con problemas de endeudamiento o corren un alto riesgo de llegar a ese nivel, y que “muchas naciones se enfrentan a niveles de endeudamiento que reducen su espacio fiscal en un momento en que se necesitaría mucho más gasto público para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio”.

Ante este escenario destaca la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de atraer al sector privado a que cumpla su cometido con la Agenda 2030 en su totalidad, añadió.

En ese contexto, destacó la importancia de la plena aplicación del Programa de Acción de Addis Abeba y recordó su apoyo a la estrategia de financiación de la Agenda 2030 que puso en marcha antes del debate general de alto nivel de este año en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La estrategia establece tres áreas de acción prioritarias: armonizar las políticas financieras y económicas mundiales con la Agenda 2030; mejorar las estrategias nacionales y regionales de financiación e inversión sostenibles; y fomentar la inclusión financiera y el acceso equitativo a la financiación para todos, en particular para las mujeres y los jóvenes.

“Esta estrategia no puede aplicarse sin su participación activa”, señaló, “trabajando conjuntamente como Comité Monetario y Financiero Internacional, y a título individual como Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales en su país”.

El Cambio climático nos afecta a todos

Asimismo, el Secretario General recordó el reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, que emitió una dura advertencia sobre el aumento de la temperatura global.

El titular de la ONU subrayó la urgente necesidad de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero "si queremos evitar que los objetivos del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático sean irreversiblemente inalcanzables".

"Tenemos a la tecnología de nuestro lado, la economía verde es cada vez más el mejor camino para el desarrollo. Pero todavía sigue faltando voluntad política", señaló,  e instó "a que se fije un precio significativo para las emisiones de carbono, finalizar los subsidios a los combustibles fósiles, y a que se invierta en infraestructuras respetuosas con el clima que no nos bloquee durante décadas en un camino insostenible".

António Guterres finalizó su discurso resaltando la importancia del cambio climático ya que  “no es un tema de los ministros de medio ambiente. Es un tema todos los líderes mundiales. Es un tema que nos afecta a todos.”

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