Un mundo sin minas terrestres, un mundo más cerca de la paz

4 Abril 2018

El día señalado para concienciar sobre la amenaza de las minas terrestres, las granadas y otras municiones sin detonar, el Secretario General de la ONU insta a los gobiernos a proporcionar apoyo político y financiero para mantener la lucha contra los residuos explosivos de la guerra allá donde sea necesario.

“Las zonas de guerra, tanto rurales como urbanas, están contaminadas con un número de minas terrestres y armamento sin detonar que no tiene precedentes, que mutilan y matan civiles inocentes, muchos de ellos después de que haya terminado el conflicto”, declaró António Guterres con motivo del Día Internacional de información sobre el peligro de las minas, que tiene lugar cada 4 de abril.

Dado que el hecho de que las carreteras estén limpias explosivos permite a las fuerzas de paz patrullar y proteger a los civiles, el titular de las Naciones Unidas indicó que su remoción “tiene una importancia vital”.

“Y cuando los campos estén limpios de explosivos y las escuelas y hospitales vuelven a ser seguros, la vida puede recobrar la normalidad”, añadió.

De acuerdo con el Servicio de Actividades Relativas a las Minas de la Organización, o UNMAS en sus siglas en inglés, a pesar de que se ha reducido la tasa de bajas durante las últimas dos décadas, el número total de víctimas y heridos ha alcanzado su nivel más alto desde 1999.

“En este mundo turbulento, la lucha contra las minas es un paso concreto que estamos dando hacia la paz”, expresó el Secretario General.

El sufrimiento humano que causan las minas, los residuos de explosivos y otros dispositivos, incluidas las bombas situadas en las carreteras o las armas trampa, resulta devastador. Para aliviar ese dolor, el citado Servicio lleva a cabo una serie de actividades que van más allá e incluyen:

  • Remoción: retirar y destruir las minas terrestres y delimitar las zonas afectadas.
  • Educación: ayudar a la gente a comprender los riesgos que enfrentan, a aprender cómo prevenir el peligro.
  • Asistencia a las víctimas: proporcionar asistencia médica y servicios de rehabilitación a los afectados.
  • Promoción: fomentar un mundo libre de la amenaza de las minas terrestres.
  • Destrucción de existencias: ayuda a los países a acabar con sus arsenales.

 “Asesinos con igualdad de oportunidades”

La mayoría de los lugares afectados por conflictos armados se encuentran contaminados por una amplia variedad de artefactos explosivos, declaró Daniel Craig, defensor mundial de las Naciones Unidas para la Eliminación de las Minas y los Explosivos.

Ya sean minas, artefactos explosivos improvisados, proyectiles de artillería o bombas en racimo, indicó en su mensaje: “todos son asesinos con igualdad de oportunidades”.

“Cuando se activan, matan de forma indiscriminada. Soldado o civil. Hombre o mujer. Anciano o joven,” prosiguió, explicando que cada vez resulta más y más fácil que detonen, hasta el punto de que pueden estallar a “por un niño saltando a la comba”.

Craig, conocido por su trabajo como “007” en las películas de James Bond, resumió cómo las minas restringen la libertad: la libertad para jugar, colectar comida y agua, cultivar o incluso votar.

“Nosotros, la gente de las Naciones Unidas, debemos unir nuestras fuerzas para vencer estos dispositivos mortíferos y ganar la batalla contra el miedo y el sufrimiento inhumano”.

“Uníos a mí. Unámonos”, dijo Craig.

El caso de Afganistán

Afganistán es uno de los países más afectados por las minas terrestres y los restos explosivos de la guerra. El año pasado 2100 afganos murieron o sufrieron lesiones por el estallido de estos ingenios. El fotógrafo Cengiz Yar ha seguido de cerca la vida de las personas encargadas de limpiar las minas Afganistán, una tarea que nunca se acaba.