Día Meteorológico Mundial: Cuenta cada gota de agua, porque cada gota cuenta

23 Marzo 2020

Inundaciones, lluvias extremas, sequías y derretimiento de los glaciares… el agua está peligro. El mundo debe demostrar la misma unidad y compromiso con las medidas para mitigar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que con la contención de la pandemia del Coronavirus

En un mensaje para conmemorar el Día Meteorológico Mundial, el Secretario General de las Naciones Unidas dijo que el clima y el agua están "inextricablemente vinculados. Ambos están en el núcleo de los objetivos mundiales en materia de desarrollo sostenible, cambio climático y reducción del riesgo de desastres".

“El agua -continuó António Guterres- es uno de los bienes más preciados del siglo XXI. Los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales serán fundamentales en los esfuerzos por 'contar cada gota, porque cada gota cuenta'".

Guterres se hacía eco del mensaje de la Organización Meteorológica Mundial, centrado en los vínculos entre el clima y el agua y pidiendo que se mejoren los registros y la información relacionada con este preciado y escaso recurso.

No podemos gestionar lo que no podemos medir

Es probable que los patrones meteorológicos cada vez más impredecibles y cambiantes den lugar a un mayor estrés hídrico que, a su vez, afectará al desarrollo sostenible y a la seguridad internacional.

Los efectos de la imprevisibilidad del tiempo atmosférico se describen en detalle en el último informe meteorológico de la Organización Meteorológica Mundial, titulado Declaración sobre el estado del clima mundial en 2019, publicado el 10 de marzo.

El estudio demostró que el cambio climático está teniendo un efecto importante en todos los aspectos del medio ambiente, así como en la salud y el bienestar de la población mundial.

En 2019 se produjeron fenómenos meteorológicos extremos en muchas partes del mundo, algunos de ellos de una magnitud sin precedentes.

Entre ellos cabe mencionar las lluvias monzónicas y las mortales inundaciones en la India, el año más seco que se haya registrado en Australia, y la amplia devastación causada por el ciclón Idai en Mozambique y la costa oriental de África.

Por ello, la OMM insta a que se intensifique la previsión, el seguimiento y la gestión de los suministros de agua. Esto ayudará a hacer frente al problema del exceso, la escasez o la contaminación del agua.

La disponibilidad de mejores datos puede ayudar a planificar proyectos hídricos, como las centrales hidroeléctricas; a comprender mejor las repercusiones de la gestión de los recursos hídricos en el medio ambiente, la economía y la sociedad; y a proteger mejor a las personas, los bienes y los ecosistemas de los peligros relacionados con el agua, en particular las inundaciones, las sequías y los agentes que la contaminan.

Una colaboración más estrecha entre los servicios meteorológicos e hidrológicos

Debido a la probabilidad de que las futuras demandas de agua requieran la adopción de decisiones difíciles en lo que respecta a la asignación de recursos, la Organización pide una colaboración más estrecha entre los servicios meteorológicos, relacionados con el clima, y los hidrológicos, relacionados con el agua.

La capacidad para pronosticar, vigilar y gestionar el agua actualmente es fragmentada e inadecuada, lo que preocupa a la Organización Meteorológica Mundial y a su jefe, Petteri Taalas.

"Es preocupante ver que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, que se centra en el agua limpia y el saneamiento, está tan lejos ahora”, aseguró.

"El mundo debe demostrar la misma unidad y compromiso con la acción climática y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, que con la contención de la pandemia del coronavirus", dijo.

La OMM se ha comprometido a trabajar en estrecha colaboración con ONU-Agua y otros socios clave de las Naciones Unidas, con el fin de mejorar la aplicación y la aceleración del citado Objetivo.  

 

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