Iraq precisa construir sobre la igualdad y la inclusión para lograr la estabilidad, afirma la alta comisionada adjunta

25 Abril 2016

Iraq es un país que necesita acabar con el conflicto generado por el ISIS, pero que desde ahora puede empezar a trabajar en la construcción de una sociedad igualitaria y justa que incluya a todas las comunidades étnicas y religiosas, dijo hoy la alta comisionada adjunta de la ONU para los Derechos Humanos.

Al concluir una visita de una semana a Iraq, Kate Gilmore afirmó que sólo un enfoque que integre a todas las comunidades en condiciones de igualdad permitirá alcanzar la estabilidad.

“Parecería que Iraq tiene una memoria muy larga pero una visión muy corta”, advirtió Gilmore, aludiendo a la narrativa dominante entre muchos líderes iraquíes que sólo ven el sufrimiento de sus propias comunidades y no el de otros grupos que también forman parte del país.

Todos los iraquíes requieren de justicia, reconocimiento e iguales oportunidades de participación en la construcción del futuro, apuntó.

La alta comisionada adjunta consideró que los líderes del país a todos los niveles precisan demostrar un mayor compromiso con la paz, la igualdad y el estado de derecho, y los llamó a dejar de lado los puntos de vista sectarios.

Añadió que los desafíos de Iraq no son sólo militares y afirmó que el futuro no depende únicamente de derrotar al ISIS y liberar los territorios que controla.

“El conflicto armando en algunas regiones del país no es una excusa para la ausencia del estado de derecho en Iraq. La independencia de los jueces, el fin de las detenciones arbitrarias, el respeto al debido proceso y la prohibición de la tortura no son lujos sino condiciones indispensables para la estabilidad”, puntualizó Gilmore.

 

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