A un año del terremoto, la ONU evalúa los avances y apoya la reconstrucción en Nepal
El titular de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción de Riesgos de Desastres recordó el sismo de 7,8 grados en la escala de Richter con un llamamiento a invertir en infraestructuras resilientes que puedan soportar fenómenos naturales de ese tipo en el futuro.
Robert Glasser instó a apoyar a los más de 3 millones de nepalíes que perdieron sus casas para que construyan viviendas adecuadas para el terreno sísmico en que habitan.
El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) trabaja con el gobierno de Nepal en la mitigación del impacto del terremoto en el medio ambiente, lo que incluye el desarrollo de estrategias para la gestión de la basura y los escombros, así como de materiales peligrosos.
Además, impulsa un enfoque ecológicamente sostenible de reconstrucción y desarrollo en el país.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asiste en la elaboración de planes de fortalecimiento del sector sanitario y de ampliación de la capacidad de respuesta a las contingencias.
El doctor Poonam Khetrapal Singh, director regional de la OMS para el sur de Asia, destacó la importancia de analizar las fallas del pasado para diseñar un mejor mecanismo de acción ante los fenómenos imprevistos.
“Aplicar las lecciones de esos eventos puede mejorar nuestros esfuerzos por evitar que las emergencias se conviertan en desastres”, apuntó.
Singh señaló que si bien el rubro de salud respondió rápida y coordinadamente tras el terremoto, las acciones emprendidas fueron insuficientes y no llegaron fuera de Katmandú, la capital del país, además de que el 80% de las instalaciones médicas fueron dañadas o destruidas.
La OMS indicó que los planes de respuesta de emergencia deben incluir la construcción de hospitales seguros y la capacitación de todo el personal de salud y de las comunidades vulnerables.