Al cumplirse un mes de la guerra, más de la mitad de los niños de Ucrania están desplazados

24 Marzo 2022

La violencia continua en todo el país ha creado una crisis entre los menores que podría durar varias generaciones. La situación no es mejor en materia sanitaria donde existen problemas tanto para suministrar atención de emergencia a los heridos, como para atender las necesidades rutinarias, entre ellas las relacionadas con el COVID-19.

Un mes de guerra en Ucrania ha provocado el desplazamiento de 4,3 millones de niños y niñas, más de la mitad de los 7,5 millones que se calcula que hay en el país. Esto incluye más de 1,8 millones de niños que han cruzado a los países vecinos como refugiados y 2,5 millones que ahora están desplazados internamente dentro de Ucrania.

"La guerra ha provocado uno de los desplazamientos de niños a gran escala más rápidos desde la Segunda Guerra Mundial", ha declarado la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell. "Se trata de un hito sombrío que podría tener consecuencias duraderas para las generaciones venideras. La seguridad, el bienestar y el acceso a los servicios esenciales de los niños están amenazados por una violencia horrorosa que no cesa". 

Según datos de la Oficina de la Alta Comisaria de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 78 niños han muerto y 105 han resultado heridos en Ucrania desde el comienzo de la guerra, el 24 de febrero. Sin embargo, estas cifras sólo representan los informes que la ONU ha podido confirmar, y es probable que el número real sea mucho mayor.

La guerra también ha tenido consecuencias devastadoras para las infraestructuras civiles y el acceso a los servicios básicos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por ejemplo, ha informado de 64 ataques que han afectado a instalaciones sanitarias de todo el país en las últimas cuatro semanas, mientras que el Ministerio de Educación y Ciencia de Ucrania ha informado de daños en más de 500 instalaciones educativas.

Falta de agua y comida

Se calcula que 1,4 millones de personas carecen ahora de acceso al agua potable, mientras que 4,6 millones tienen un acceso limitado al agua o corren el riesgo de que se les corte. Más de 450.000 niños de 6 a 23 meses necesitan apoyo alimentario complementario

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia ha observado una reducción en la cobertura de vacunación para las inmunizaciones rutinarias e infantiles, incluyendo el sarampión y la polio. Esto podría provocar rápidamente brotes de enfermedades prevenibles por vacunación, especialmente en las zonas superpobladas donde la gente se refugia de la violencia.

"En pocas semanas, la guerra ha causado una gran devastación en los niños de Ucrania", dijo Russell. "Los niños necesitan urgentemente paz y protección. Necesitan sus derechos. UNICEF sigue haciendo un llamamiento para que se produzca un alto el fuego inmediato y para que se proteja a los niños de cualquier daño. Las infraestructuras esenciales de las que dependen los niños, como los hospitales, las escuelas y los edificios que dan cobijo a los civiles, no deben ser nunca objeto de ataques".

UNICEF y sus colaboradores están trabajando para llegar a los niños de Ucrania y de los países vecinos con asistencia humanitaria.

En Ucrania, UNICEF ha entregado suministros médicos a 49 hospitales en 9 regiones —incluyendo Kyiv, Kharkiv, Dnipro y Lviv— mejorando el acceso a la atención sanitaria de 400.000 madres, recién nacidos y niños. UNICEF sigue distribuyendo agua y artículos de higiene en las comunidades sitiadas.

Además, está aumentando el número de equipos móviles de protección de la infancia que trabajan dentro de las zonas de conflicto agudo de 22 a 50, y ha entregado 63 camiones de suministros vitales para apoyar las necesidades de más de 2,2 millones de personas. En las próximas semanas, la agencia de la ONU iniciará las transferencias de efectivo de emergencia a las familias más vulnerables y establecerá espacios amigos de la infancia en lugares clave del país.

Una niña ucraniana descansa con su perro tras llegar a Medyka (Polonia) con su familia.
© UNICEF/John Stanmeyer VII Photo
Una niña ucraniana descansa con su perro tras llegar a Medyka (Polonia) con su familia.

Puntos Azules

Para proteger y apoyar a los millones de niños y familias que han huido de Ucrania, UNICEF y la agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en colaboración con los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil, han creado los "Puntos Azules", espacios seguros para niños y mujeres.

Los "Puntos Azules" proporcionan información clave a las familias que viajan, ayudan a identificar a los niños no acompañados y separados de sus familias y garantizan su protección. También proporcionan un centro de servicios esenciales. Los "Puntos Azules" ya se han establecido en países que acogen a niños y mujeres ucranianos y se están ampliando en los próximos días, incluyendo más de 20 en Polonia.

A pesar de los intensos esfuerzos por garantizar un acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos, siguen existiendo importantes problemas en las zonas más afectadas de todo el país.

Natasha Kuznetsova, una refugiada ucraniana embarazada de siete meses, recibe tratamiento para una infección renal aguda en el hospital Sfânta Treime de Chișinău, en la República de Moldavia.
UNFPA Moldova/Eduard Bîzgu
Natasha Kuznetsova, una refugiada ucraniana embarazada de siete meses, recibe tratamiento para una infección renal aguda en el hospital Sfânta Treime de Chișinău, en la República de Moldavia.

Impacto en la salud

Un mes de guerra ha tenido un impacto devastador en el sistema sanitario ucraniano, ha restringido gravemente el acceso a los servicios y ha desencadenado una necesidad urgente de tratar lesiones traumáticas y afecciones crónicas. Las infraestructuras sanitarias destruidas y las cadenas de suministros médicos interrumpidas suponen ahora una grave amenaza para millones de personas.

Cerca de siete millones de personas están desplazadas internamente, y el número de personas que han huido a los países vecinos se acerca rápidamente a los cuatro millones.

Esto significa que uno de cada cuatro ucranianos está desplazado por la fuerza, lo que agrava la situación de quienes padecen enfermedades no transmisibles. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), uno de cada tres desplazados internos padece una enfermedad crónica.

Varios hospitales han sido reubicados para atender a los heridos: un cambio debido a la necesidad, que se produce a costa de los servicios esenciales y la atención sanitaria primaria. Se cree que aproximadamente la mitad de las farmacias de Ucrania están cerradas. Muchos trabajadores sanitarios están desplazados o no pueden trabajar.

Cerca de 1000 instalaciones sanitarias están cerca de las líneas de conflicto o se encuentran en zonas de control cambiadas. La consecuencia de ello —el acceso limitado o nulo a los medicamentos, las instalaciones y los profesionales de la salud— significa que los tratamientos de las enfermedades crónicas casi han cesado.

La vacunación y la inmunización rutinaria de COVID-19 también se han detenido. Antes de la invasión, al menos 50.000 personas se vacunaban al día contra el virus. Sin embargo, entre el 24 de febrero y el 15 de marzo, sólo se vacunaron contra el COVID-19 175.000 personas.

Ataques a la asistencia sanitaria

Hasta el 22 de marzo, la Organización Mundial de la Salud había verificado 64 incidentes de ataques a la atención sanitaria en 25 días (entre el 24 de febrero y el 21 de marzo) que causaron 15 muertos y 37 heridos. Es decir, dos o tres ataques al día. La agencia de la ONU condena estos ataques en los términos más enérgicos.

"Los ataques a la atención sanitaria son una violación del derecho internacional humanitario, pero una táctica de guerra preocupantemente común: destruyen infraestructuras críticas, pero lo que es peor, destruyen la esperanza", ha dicho el doctor Jarno Habicht, representante de la OMS en Ucrania. "Privan a personas ya vulnerables de una atención que a menudo es la diferencia entre la vida y la muerte. La atención sanitaria no es —y nunca debería ser— un objetivo".

El día en que comenzó la guerra, la OMS activó sus planes de contingencia, reasignó personal y proyectos, y se centró en las necesidades de emergencia, para apoyar al sistema y al personal sanitario de Ucrania.

La OMS colabora estrechamente con el Ministerio de Salud y las autoridades ucranianas para identificar las carencias y necesidades del sistema sanitario del país, y responder rápidamente.

Por ejemplo, ha abierto un centro de operaciones en Rzeszów (Polonia), ha desarrollado un sistema de suministro de material de traumatología a la mayoría de las ciudades ucranianas, y ha enviado más de 100 toneladas métricas de equipo médico a través de la frontera, a los centros sanitarios de todo el país.

Unas 36 toneladas métricas de suministros están actualmente de camino a Lviv, con otras 108 toneladas métricas en proyecto, consistentes en material de traumatología, medicamentos para enfermedades crónicas, medicamentos pediátricos y suministros para transfusiones de sangre.

Un cirujano venda a un paciente herido en el Hospital de Kyiv, en Ucrania.
OMS / Anastasia Vlasova
Un cirujano venda a un paciente herido en el Hospital de Kyiv, en Ucrania.

Un solo kit médico puede salvar 150 heridos

"Lo que estamos entregando —y dónde— responde a las propias necesidades de la gente sobre el terreno, donde los trabajadores sanitarios ucranianos trabajan sin descanso en circunstancias inimaginables. Un equipo de profesionales sanitarios capacitados puede, con un kit de traumatología de la OMS que contiene material quirúrgico, consumibles y antisépticos, salvar la vida de 150 heridos. En otras palabras, la entrega de diez kits de este tipo significa salvar 1500 vidas", dijo Habicht.

Como parte de un convoy de las Naciones Unidas, el 18 de marzo, un camión de la Organización Mundial de la Salud también llegó a Sumy, en el noreste de Ucrania, con suministros médicos críticos suficientes para tratar a 150 pacientes traumatizados y proporcionar atención sanitaria primaria a 15.000 pacientes durante 3 meses. Entre otras entregas a los centros de salud en los últimos días se encuentran máquinas de ventilación pulmonar artificial, trajes de protección química, un analizador hematológico, tanques de oxígeno líquido a granel y cilindros criogénicos.

También se han desplegado más de 20 equipos médicos de emergencia en Ucrania, Polonia y la República de Moldavia, para proporcionar formación y atención médica especializada que completen los servicios existentes.

En una evaluación de la situación de la salud pública en los países que acogen a los refugiados, la OMS identifica y enumera los principales riesgos para la salud y formula las correspondientes recomendaciones: sobre las enfermedades prevenibles por vacunación, la salud maternoinfantil y las enfermedades crónicas infecciosas y no transmisibles.

"He visto con mis propios ojos la excepcional respuesta humanitaria en los países vecinos, pero esta emergencia está lejos de terminar. Estimamos que en las próximas semanas se desplacen más personas —principalmente mujeres, niños y personas mayores— con necesidades sanitarias aún mayores. Es posible que tengan dificultades para acceder a los servicios y medicamentos que necesitan, y esto puede tener consecuencias mortales", ha dicho el doctor Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa.

 

 

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