Los juicios a combatientes del ISIS en Iraq deben distinguir a quienes fueron obligados a sumarse a sus filas

28 Enero 2020

Un informe de la ONU reconoce los esfuerzos que ha hecho el Gobierno iraquí para que los militantes del ISIS rindan cuentas ante la justicia por las atrocidades cometidas; sin embargo, expone graves preocupaciones con respecto a algunos juicios que no cumplen con los estándares internacionales o que, incluso, se basan en confesiones obtenidas bajo tortura.

El Gobierno de Iraq lleva a cabo una serie de juicios a combatientes del ISIS por crímenes de guerra y de lesa humanidad. La mayor parte de esos procesos ocurre de manera ordenada y con magistrados provistos de las investigaciones correspondientes, pero hay algunos casos que no responden al debido proceso, advierte un informe conjunto de dos entidades de las Naciones Unidas divulgado este martes.

El estudio elaborado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y por la Misión de Asistencia en Iraq (UNAMI) llama a las autoridades judiciales iraquíes a revisar los juicios y las sentencias con el propósito de fortalecer los procedimientos de la justicia penal de acuerdo con la Constitución del país y con las obligaciones de éste según del derecho internacional.

“Sabemos muy bien que en el pasado, el ISIS ha explotado las quejas de juicios injustos y abusos contra los detenidos para alimentar su agenda de violencia”, alertó la representante especial del Secretario General para Iraq, Jeanine Hennis-Plasschaert.

El informe se basa en el monitoreo de 794 juicios de acusados de haber estado relacionados con el ISIS realizados de mayo de 2018 a octubre de 2019 con el apoyo del Alto Consejo Judicial de Iraq y cuyo marco de referencia son las leyes contra el terrorismo.

Violación de los parámetros internacionales

De acuerdo con la publicación, algunos acusados han sido colocados en desventaja frente a la fiscalía debido a violaciones a los parámetros de un juicio justo. Dichas transgresiones incluyen la representación legal ineficiente y limitaciones para presentar o cuestionar evidencias, además de que las imputaciones dependen de confesiones que a menudo se han denunciado como obtenidas bajo tortura.

“Los cargos hechos en el marco de la legislación antiterrorista se centran sobre todo en la pertenencia a una organización terrorista sin distinguir entre quienes participaron en la violencia y cometieron crímenes internacionales y los que se sumaron a las filas del ISIS para sobrevivir o mediante la fuerza”, subraya el informe.

En este contexto, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos recordó que un sistema de justicia penal justo es fundamental para la vida democrática y para fomentar la confianza y la legitimidad, así como para proteger las garantías fundamentales.

“Los responsables de atrocidades contra la población iraquí deben responder por sus crímenes y es importantes que las víctimas vean que se hace justicia pero, al mismo tiempo, los acusados tienen derecho a un juicio justo y a que se sigan estrictamente los estándares”, apuntó Michelle Bachelet.

Por su parte, la representante especial para Iraq enfatizó la necesidad de que existan salvaguardas para la detención, el debido proceso y los juicios justos.

 

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