Las autoridades sudanesas deben respetar el derecho de reunión de los manifestantes

9 Abril 2019

Responsables de derechos humanos aseguran tener informes de que las fuerzas de seguridad usan munición real contra los manifestantes que piden la renuncia del presidente Omar Al Bashir. El Secretario General ha pedido que se actúe con la máxima moderación y solicita la liberación de los manifestantes detenidos.

Tras el aumento de las protestas y las tensiones por cuarto día en las calles de Jartum, la capital de Sudán, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, instó este martes tanto al Gobierno de la nación africana como a las fuerzas de seguridad a proteger el derecho de reunión pacífica y la libertad de expresión de los sudaneses.

Durante un encuentro con la prensa en Ginebra, la portavoz de la Oficina de la Alta Comisionada, Ravina Shamdasani, destacó la necesidad de entablar un “diálogo sincero” que sirva para resolver una situación muy compleja derivada de reivindicaciones económicas y sociales.

La vocera indicó poseer informes que indican de que las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y munición real contra manifestantes.

“A pesar de la participación de varios grupos, entre ellos las fuerzas de seguridad, el Ejército y las milicias progubernamentales, la principal responsabilidad del Gobierno es proteger a los manifestantes”, destacó.

Shamdasani recordó que la situación dista de ser nueva, ya que la Alta Comisionada ha reiterado en numerosas ocasiones el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes “desde que la situación se intensificó por primera vez en diciembre de 2018”.

La portavoz de Bachelet indicó que no se ha podido verificar el número exacto de víctimas mortales que se produjeron durante los últimos enfrentamientos contra el Gobierno, aunque las cifró entre las setenta que señalan algunos grupos de derechos humanos y las cuarenta y seis que reporta el Ejecutivo sudanés.

"Es evidente que ha muerto mucha gente", dijo, al señalar lo difícil que resultaba verificar las cifras, o quién era el responsable, ya que varias partes de las fuerzas de seguridad del país parecían estar "tomando partido por otros bandos".

Según informaciones de prensa, las protestas en Sudán se iniciaron el pasado 19 de diciembre y piden la dimisión del presidente del país, Omar Al-Bashir, que está en el poder  desde hace treinta años.  

Guterres también pide calma

Unas horas antes, el Secretario General de las Naciones Unidas hizo un llamamiento a todas las partes a evitar la violencia, actuar con la máxima moderación y solicitó la liberación de los manifestantes detenidos.

António Guterres pidió que se respeten los derechos humanos, en especial la libertad de reunión y la de expresión, y la creación de “un entorno propicio para solucionar la situación actual y promover un diálogo inclusivo”.

Para estar informado de la actualidad internacional, descarga nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o AndroidO subscríbete a nuestro boletín.

Quizá también te interese...

Artículo 20: libertad de reunión y asociación

(De la serie 30 artículos sobre los 30 artículos) 

Desde las ocupaciones estudiantiles de las universidades de París en 1968 hasta la primavera árabe de 2011, las manifestaciones masivas han sido la forma en que las personas han exigido un cambio social. El artículo 20 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, junto con el artículo 19 sobre la libertad de expresión, garantizan en conjunto el derecho a reunirse de manera pública o privada para expresar, promover, perseguir y defender intereses comunes.

Artículo 19: libertad de opinión y expresión

(De la serie 30 artículos sobre los 30 artículos) 

¿Por qué una organización de derechos humanos acudiría a un tribunal para apoyar a alguien con quien se opone de manera fundamental debido a sus opiniones políticas extremistas o sus posturas éticas? ¿Un pornógrafo, tal vez? ¿O un anarquista? Porque gracias a los derechos establecidos en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), todos tenemos derecho a formar nuestras propias opiniones y a expresarlas y compartirlas libremente.