Los bombardeos no pararon en Guta Oriental mientras la ONU entregaba asistencia humanitaria

6 Marzo 2018

Al menos cien civiles habrían sido asesinados el lunes a las afueras de Damasco, y reportes preliminares destacan que se confiscó equipo quirúrgico, así como medicamentos e insulina del convoy de la Organización Mundial de la Salud.

La misión de las Naciones Unidas para prestar asistencia humanitaria a la población de Duma, en Guta Oriental, fue suspendida el lunes debido a la escalada de la violencia y la inseguridad.

Los ataques aéreos y los bombardeos en Duma y en Damasco continuaron durante horas mientras el convoy estaba entregando alimentos a 27.500 personas, además de suministros de salud y nutrición.

“Después de casi nueve horas dentro de la zona sitiada, se tomó la decisión de partir por razones de seguridad y evitar poner en peligro la seguridad de los equipos humanitarios sobre el terreno”, expresó el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.

Como resultado, catorce de los cuarenta y seis camiones del convoy no pudieron descargar completamente los suministros humanitarios que llevaban: cuatro fueron parcialmente descargados y el resto tuvieron que regresar completos. 

El Secretario General de las Naciones Unidas mostró su preocupación ante esta situación y elogió la valentía de los trabajadores humanitarios que se esfuerzan sin descanso por ayudar a las personas que más lo necesitan.

En un comunicado emitido por su portavoz, el titular llamó a las partes a garantizar el acceso inmediato y seguro de las Naciones Unidas y sus socios para entregar suministros a miles de personas, entre los que se incluye equipamiento médico, y para terminar la entrega en Duma, que tendrá lugar este jueves.

António Guterres pidió también que se respete y aplique la Resolución 2401 del Consejo de Seguridad, que establece un cese de hostilidades por al menos 30 días.

 

Los crímenes en Siria quedan en completa impunidad

Este martes la Comisión Internacional de Investigación de la ONU sobre Siria reveló un nuevo informe en el que llama a la justicia para las víctimas y sus familias de manera urgente.

El reporte, resultado de quinientas entrevistas, resalta la completa impunidad de los perpetradores de crímenes y violaciones de los derechos humanos.

Refiriéndose a la situación de Guta Oriental, el presidente de la Comisión, Paulo Pinheiro, aseguró que el informe era divulgado en medio de un momento muy “oscuro” del conflicto, luego de que pareciese que había un avance político el año pasado.

El organismo documentó violaciones ocurridas entre julio de 2017 y enero de 2018, incluidas las campañas militares que derrocaron al ISIS en Raqqa y Dier ez-Zor, y que llevaron a la destrucción de grandes extensiones de infraestructura civil y viviendas, así como a la muerte de un número incalculable de víctimas.

El informe destaca la necesidad de que la comunidad internacional adopte una visión más amplia de rendición de cuentas y tome medidas más prácticas y urgentes para garantizar que las necesidades de justicia y responsabilidad de las víctimas se cumplan tanto a corto como a largo plazo.

El hambre como método de guerra

Pinheiro dijo que los civiles "no solo han sido víctimas involuntarias de la violencia, sino que han sido blanco deliberado de ataques a través de medios cada vez más cínicos y métodos bélicos de todas las partes en el conflicto". Estos incluyen la inanición, la detención arbitraria y el uso de armas químicas.

El presidente de la comisión aseguró que más allá del bombardeo casi constante en Guta Oriental, las fuerzas progubernamentales están utilizando el hambre como método de guerra contra los cientos de miles de civiles que subsisten en la zona sitiada, mientras los grupos armados continúan bombardeando las áreas pobladas por civiles de la ciudad de Damasco.

"No puede haber excusa o justificación para ataques indiscriminados en áreas pobladas de civiles en Damasco, que castigan a la población a través del hambre o negándoles acceso humanitario y evacuaciones médicas", expresó.

El presidente de la comisión dijo que había muchas cuestiones en todo el mundo relacionadas con la justicia, los arrestos arbitrarios y las desapariciones que se resolvieron mediante negociaciones, algo que no sucede en el séptimo año del conflicto sirio.

No puede haber excusa o justificación para ataques indiscriminados en áreas pobladas de civiles en Damasco, castigando a una población a través del hambre o negándoles acceso humanitario y evacuaciones médicas.

"Si miran algunos ejemplos en Guatemala y El Salvador, con la intervención de la ONU hemos tenido negociaciones exitosas. Todos tenemos los mismos problemas, pero estamos tremendamente tarde para responder a las expectativas de la población siria con respecto a todos esos crímenes ", dijo.

Pinheiro dijo que a pesar de la "amplia gama de violaciones sin tregua", la guerra continúa intensificándose, mientras que a las víctimas se les niega "cualquier mínimo de justicia".

El líder de la comisión aseguró que ha llegado el momento de que esa situación cambie, y agregó que el organismo desea “apoyar medidas para satisfacer las necesidades de aquellos que desean y merecen justicia en todas sus formas".

 

La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria, integrada por Paulo Sérgio Pinheiro (Presidente), Karen Koning AbuZayd y Hanny Megally, recibió el mandato del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para investigar y registrar todas las violaciones del derecho internacional desde marzo 2011 en la República Árabe Siria.