OIT urge a eliminar trabajo infantil en minas y canteras

9 Junio 2005

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) urgió a los gobiernos a eliminar en un plazo máximo de diez años el empleo de mano de obra infantil en las minas y canteras de todo el mundo.

De los 250 millones de menores que trabajan en el planeta, la OIT estima que más de un millón lo hacen en minas y canteras a pequeña escala, por ello, la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil –a celebrarse el domingo 12 de junio- estará centrada en este llamamiento a rescatarlos.

Según el Convenio 182 de la OIT el trabajo en minas y canteras puede ser definido como una de las peores formas de trabajo infantil ya que expone a los niños a graves riesgos laborales además de que, generalmente, también los priva de sus libertadas básicas.

El trabajo infantil en estos sectores es mayor en unas regiones que en otras. Por ejemplo, en Filipinas cerca de 18,000 niños entre cinco y 17 años realizan este tipo de tarea. En Nepal, unos 32,000 menores están empleados en las canteras. Y en Níger, decenas de miles de niños forman parte de la mano de obra de la minería y las canteras.

Estos pequeños trabajan sobre suelo y bajo tierra, en condiciones difíciles aún para un adulto. Bajo tierra deben soportar calor sofocante, oscuridad y ráfagas explosivas mientras se arrastran o nadan a través de túneles peligrosos e inestables. En la superficie se sumergen en los ríos en busca de minerales o excavan arena, rocas y tierra; y pasan horas triturando piedras hasta convertirlas en gravilla usando herramientas pesadas diseñadas para adultos.

Dado que el dinero que ganan es crucial para asegurar su supervivencia y la de sus familias, muchos no se encuentran en capacidad de asistir a la escuela.

La OIT recordó que muchas formas de trabajo infantil son perjudiciales, pero subrayó que los niños que trabajan en el sector minero enfrentan peligros adicionales, además de que las condiciones laborales les hacen enfrentar serios riesgos para su salud y bienestar.

En las minas de gemas en Tanzania, por ejemplo, los niños a edades tan tempranas como los ocho o nueve años, descienden 30 metros bajo tierra para invertir siete u ocho horas al día cavando a través de estrechos pasajes sin ventilación y con la única luz de una linterna o una vela. Los derrumbes de los túneles son un peligro constante. A veces, se esconden en túneles profundos bajo tierra durante las explosiones esperando ser los primeros en encontrar las gemas. Las bonificaciones que reciben por estos descubrimientos, son su única esperanza de pago.

Muchos sufren serias lesiones o pierden la vida debido a los riesgos que enfrentan. En ausencia de un tratamiento médico adecuado, las lesiones y los problemas de salud relacionados con el trabajo pueden tener efectos que les afectarán por el resto de sus vidas.

 

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