20 Diciembre 2017

Magdy Martínez Solimán, director de la Oficina de Políticas y Apoyo de Programas del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), conversó con Noticias ONU durante la Exposición Mundial de Cooperación Sur-Sur en Antalya, Turquía, y resaltó la importancia que los Grandes Datos, tienen actualmente en los programas de desarrollo alrededor del planeta.

¿Desde su punto de vista como director de la Oficina de Políticas y apoyo a Programas de UNDP, cuál es la situación de la Cooperación Sur-Sur en América Latina y el Caribe?

Hoy somos más, hoy hay más países que son cooperantes al desarrollo. Notablemente en zonas en la que los países han adquirido riqueza o renta per cápita para podérselo permitir, porque esas son realidades presupuestarias, sino también porque tienen una historia de desarrollo que contar, tienen una narrativa y unos éxitos, y unos logros que claramente son relevantes para otros países.

Yo creo que esa constatación de que hoy hay 30 países en América Latina muy fácilmente reconocibles, Argentina, Chile, Colombia, Brasil, México, que claramente se sitúan en una órbita en la que ya ellos pueden actuar de cooperantes, siempre hay que mencionar a Cuba que tiene ya una historia ya tradicional de cooperación con otros países, notablemente en el campo de la educación y de la salud, pues es yo creo que es una magnífica noticia que ya no son solo los canadienses, los americanos, los japoneses y los europeos sino que son muchos más que también actúan de manera muy pionera su solidaridad con otros países.

 

Noticias ONU/Laura Quiñones
Magdy Martínez Solimán, director de la Oficina de Políticas y Apoyo de Programas del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), durante su participación en la Exposición de Desarrollo Sur-Sur 2017 en Antalya, Turquía.

 

¿De qué manera la región puede utilizar los Grandes Datos para mejorar los niveles de Cooperación?

Los grandes datos persé no mejoran la acción de cooperación, pero mejoran el conocimiento, la información, mejoran la rapidez con la que los movimientos sociales o de población o de salud o de empleo, incluso las movilizaciones geográficas de grupos de población que se mueven a través del territorio, son conocidos por aquellos y aquellas que tienen que tomar las decisiones, nosotros llevamos trabajando en cooperación al desarrollo con datos lentos, que son difíciles de obtener, que es una fuente muy segura porque son estadísticas, pero de alguna manera cuando los obtenemos ya han envejecido un poco,  ya tienen dos tres años, porque provienen de las encuestas de hogares o de los censos de población, fuentes muy asentadas pero muy trabajosas para obtener datos. 

Los grandes datos son inmediatos, son datos de la telefonía móvil, son datos de los medios sociales, son datos del tráfico bancario, y por lo tanto se pueden obtener muy rápido, el problema es que son grandes como su nombre indica, por lo tanto hay que traducirlos, no son inmediatamente comprensibles, hace falta un traductor o una traductora, que nos diga que es lo que quieren decir esos datos, que nos de la interpretación auténtica de que significan y yo creo que  después se convierten en inmediatamente útiles para los tomadores de decisiónes.

Nosotros llevamos trabajando en cooperación al desarrollo con datos lentos, que son difíciles de obtener, desde una fuente muy segura porque son estadísticas, pero de alguna manera cuando los obtenemos ya han envejecido un poco.

¿Cúales han sido hasta ahora los mayores usos de los Grandes Datos en América Latina y el Caribe?

Se han utilizado para muchas cosas, para definir los niveles de bancarización, para definir problemas que acaecen como la carestía de un determinado producto, producto normalmente alimenticio de primera necesidad, se han utilizado para detectar movimientos de población forzados, y problemas muy graves, crisis. Se han utilizado también en el Caribe en América Latina para movilizar a la población en el sentido alertas tempranas ante fenómenos meteorológicos catastróficos, se han utilizado desde el punto de vista de la fotografía geoespacial, para determinar los impactos de los desastres y calibrar el costo de la reconstrucción.

Hay muchas aplicaciones, la verdad es que el cielo es el límite. Hay un mundo por descubrir sobre esos datos físicos, datos de información, datos fotográficos, pero lo fundamental es que el uso de esos datos no interfieran en la privacidad de sus propietarios, al final lo que queremos es que se usen bien y que se usen para buenos propósitos.