En Libia se habrían cometido crímenes de lesa humanidad y de guerra a partir de 2016

4 Octubre 2021

Las atrocidades documentadas incluyen tortura, reclutamiento de niños soldado y asesinatos masivos por parte de todos los actores del conflicto, internos o externos, informa un equipo investigador de la ONU.

Todas las partes del conflicto en Libia habrían perpetrado crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad de 2016 a la fecha, alertó este lunes la Misión Independiente de Investigación para ese país, establecida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en junio del año pasado.

El informe de la Misión da cuenta de detenciones arbitrarias, tortura, reclutamiento de niños soldados y asesinatos masivos, entre otras violaciones graves de las garantías fundamentales cometidas a manos de actores internos y externos del conflicto que asola al país petrolero del norte de África desde 2011, cuando los opositores a Muammar Al-Qadhafi derrocaran a ese gobierno gracias al respaldo de una coalición liderada por la OTAN.

Libia se dividió entonces entre el Gobierno de Acuerdo Nacional, reconocido internacionalmente, y el Ejército Nacional Libio, con sede en el este del territorio.

La lista de atrocidades enumera también ataques a hospitales, escuelas, centros de detención de migrantes y comunidades en pleno desplazamiento.

El centro de la ciudad libia de Bengazi fue destruido en los bombardeos y enfrentamientos. Noviembre de 2017.
UNSMIL
El centro de la ciudad libia de Bengazi fue destruido en los bombardeos y enfrentamientos. Noviembre de 2017.

Asesinatos en masa y prisiones clandestinas

La Misión Investigadora ofreció una rueda de prensa en Ginebra. Ahí, su presidente dijo que los bombardeos aéreos han liquidado a decenas de familias.

“La destrucción de instalaciones relacionadas con la salud ha afectado el acceso a la atención médica, y las minas antipersona dejadas por los mercenarios en áreas residenciales han matado y mutilado a muchos civiles”, detalló Mohamed Auajjar.

Los investigadores destacaron las condiciones inhumanas de las prisiones libias, pobladas por muchas personas detenidas arbitrariamente.

Además, reportaron la existencia de cárceles clandestinas en las que tanto el Estado como las milicias encierran a todo aquel que disienta de sus intereses.

“La violencia en las cárceles libias se comete a tal escala y con tal nivel de organización que también puede equivaler a crímenes de lesa humanidad”, aseguró Tracy Robinson, integrante de la Misión.

La experta citó también el reclutamiento y participación directa de niños en los combates, la desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales de mujeres prominentes, y la continua violencia sexual y otras formas de violencia contra poblaciones vulnerables.

Migrantes y refugiados

Los migrantes y refugiados merecieron especial atención de los expertos debido a su alto grado de vulnerabilidad y a los abusos que sufren.

Chaloka Beyani, también parte de la Misión, denunció que las violaciones contra esas personas ocurren “a gran escala” por parte de “actores estatales y no estatales con un alto nivel de organización y con el estímulo del Estado”.

“Todo esto sugiere crímenes de lesa humanidad”, puntualizó.

Medicos durante una visita a una clínica en la localidad libia de Adjdabiya, que fue destruida en abril de 2021.
ICRC/André Liohn
Medicos durante una visita a una clínica en la localidad libia de Adjdabiya, que fue destruida en abril de 2021.

Fosas comunes

El informe de la Misión verificó denuncias de atrocidades en la localidad de Tarhuna, al sureste de Trípoli, donde se han encontrado fosas comunes con cuerpos de hombres, mujeres y niños.

De acuerdo con las investigaciones, la milicia Kaniyat sería responsable de la muerte en Tarhuna de cientos de civiles, cuyas heridas revelan que se les disparó con los ojos vendados, esposados ​​y con las piernas atadas.

Mercenarios

Con respecto a la presencia de combatientes mercenarios en territorio Libio, Beyani señaló que las investigaciones de la Misión confirmaron su permanencia en el país.

En este sentido, la Misión aseveró haber identificado “tanto a libios como a actores extranjeros que pueden ser responsables de las violaciones, abusos y crímenes cometidos en Libia desde 2016”.

La parte vieja de Bengasi está destruida tras años de conflicto.
UNOCHA/Giles Clarke
La parte vieja de Bengasi está destruida tras años de conflicto.

Lista de responsables

Los nombres de los perpetradores están en una lista confidencial que se dará a conocer “hasta que surja la necesidad de publicarla o compartirla con otros mecanismos de rendición de cuentas”, apuntó el grupo y aludió a la investigación abierta en 2011 por la Corte Penal Internacional (CPI) sobre los presuntos crímenes contra la humanidad y de guerra cometidos en Libia. El Consejo de Seguridad de la ONU ordenó dicha pesquisa.

“Instamos a Libia a que redoble los esfuerzos para que los responsables rindan cuentas”, acotó el líder de la Misión, que también subrayó que es fundamental que la comunidad internacional “continúe brindando apoyo a las autoridades judiciales libias”.

Auajjar puntualizó, del mismo modo, que es más necesario que nunca promover la paz y la reconciliación a largo plazo en Libia.

En este renglón, mencionó la posibilidad de diálogo nacional y unificación de las instituciones del Estados abierta por el recientemente establecido Gobierno de Unidad Nacional.

Para elaborar su informe, la Misión se basó en cientos de documentos y entrevistas a más de 150 personas, tomando en consideración investigaciones paralelas de Libia, Túnez e Italia.

 

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