Los países de acogida deben empezar a diseñar la integración a largo plazo de los venezolanos

29 Julio 2021

Desde el inicio de la pandemia, los ingresos de los venezolanos en Colombia, Ecuador y Perú cayeron más del 50%. Además, tienen tasas de desempleo más altas y los que trabajan, lo hacen más horas y por menos dinero que sus colegas en el país receptor, según un informe de la agencia de la ONU para las migraciones.

La pandemia de coronavirus ha frenado la integración socioeconómica de los refugiados venezolanos acogidos en los países de América Latina destaca un nuevo estudio publicado este jueves que analiza elementos clave de la integración, como la inclusión económica, la cohesión social y el acceso a la educación y la atención sanitaria de esas personas.

El informe de la Organización Internacional para las Migraciones explora la progresión de la integración socioeconómica de los refugiados y migrantes de Venezuela durante tres períodos entre 2017 y 2021 en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, países que han recibido a más del 70% de los 5,6 millones de venezolanos que han salido de su país desde 2015.

El análisis, que también cuenta con la participación de la Matriz de Seguimiento del Desplazamiento de la Organización y otros datos recabados por el Instituto de Políticas Migratorias, concluye que los venezolanos que habitan en las cinco naciones estudiadas tienen tasas de desempleo superiores a las de la población de los países receptores, y que muchos de ellos han perdido sus empleos durante la pandemia de COVID-19.

La crisis sanitaria también ha afectado los ingresos de los venezolanos encuestados en Colombia, Ecuador y Perú el pasado otoño, quienes informaron un descenso de más del 50% de sus ingresos desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020. La irregularidad también ha sido un obstáculo importante para la integración en Ecuador y Perú durante la pandemia.  

Las agencias de la ONU distribuyen ayuda proporcionada por el sector privado entre familias venezolanas que viven en Perú.
OIM Perú
Las agencias de la ONU distribuyen ayuda proporcionada por el sector privado entre familias venezolanas que viven en Perú.

Hay que implementar políticas de integración a largo plazo

Con más venezolanos declarando en las encuestas su intención de permanecer en los países de acogida, el informe subraya la necesidad de que a l los gobiernos transiten de las respuestas humanitarias a corto plazo a las políticas de integración a largo plazo. 

“Aunque los países de la región han adoptado políticas creativas y a menudo ad hoc para regularizar a la población venezolana, una parte importante de estas personas sigue careciendo de un estatus migratorio regular. Esto sugiere la necesidad de redoblar los esfuerzos para proporcionar acceso a un estatus migratorio regular”, indicó el presidente del Instituto de Políticas MIgratiorias, Andrew Selee.

El máximo responsable de Instituto añadió que “estos hallazgos demuestran la importancia de mejorar los procesos de reconocimiento de credenciales para refugiados y migrantes de Venezuela como parte fundamental de su integración socioeconómica. De esta manera, los venezolanos contribuyen positivamente al PIB de aquellos países que los reciben”. 

El enviado especial del director general de la OIM para la Respuesta Regional a la Situación de Venezuela, Diego Beltrand, destacó que “es importante seguir apoyando la integración socioeconómica de esta población, que requiere 256 millones de dólares, el 18% del total solicitado en el Plan Regional de Respuesta a Refugiados y Migrantes de Venezuela 2021”. 

En la presentación del estudio vía videoconferencia, el analista del Instituto de Políticas Migratorias, Diego Chaves-González, detalló una serie de recomendaciones para facilitar el acceso de la integración socioeconómica tanto de los venezolanos recién llegados como para el ancho de las sociedades que los acogen.

Entre ellas, enumeró: “Redoblar esfuerzos para reducir la irregularidad; incrementar opciones para acceder al estatus regular y reforzar capacidades del sistema de asilo; garantizar el acceso a la educación en la práctica; promover marcos legales generalmente garantistas e incluyentes de la sociedad venezolana; facilitar el reconocimiento de credenciales y abordar brechas salariales; flexibilizar requisitos y reducir costos; mantener la transparencia de datos y apoyar la investigación; garantizar el acceso de la información para apoyar la investigación y la integración; y, finalmente, fortalecer la cohesión social y la construcción de un contrato social capaz de rechazar la xenofobia y utilizar una retórica más inclusiva a nivel local”.

Diego, refugiado venezolano, ayuda a construir un centro médico en Boa Vista, Brasil, para tratar el coronavirus
ACNUR / Allana Ferreira
Diego, refugiado venezolano, ayuda a construir un centro médico en Boa Vista, Brasil, para tratar el coronavirus

 

Hallazgos adicionales del informe:

  • En las cinco naciones estudiadas, los venezolanos reportaron trabajar más horas y ganar menos ingresos que sus contrapartes, con altos niveles de informalidad y trabajo independiente que los hacen más vulnerables a condiciones de explotación laboral y a la pobreza 
  • Si bien las titulaciones de los venezolanos tienden a ser iguales o superiores a las de la población de los países receptores, importantes barreras les impiden trabajar en sus áreas de especialización. Apenas el 10% de los venezolanos en Chile, Colombia y Perú indicaron haber tenido sus credenciales profesionales y educativas reconocidas hasta octubre de 2020
  • A pesar de los esfuerzos del gobierno por adoptar programas de regularización, el 40% o más de los venezolanos en los cinco países analizados, con la excepción de Brasil, carecieron de un estatus regular casi durante todos los períodos de tiempo evaluados  
  • Los venezolanos son relativamente jóvenes y tienen más probabilidades de estar en edad de trabajar que las poblaciones de los países receptores. Aunque los hombres estaban sobrerrepresentados en el periodo inicial del estudio, los flujos se distribuyen ahora de forma más equitativa por género y cada vez es más frecuente que los venezolanos migren con familias. 

Por ello, garantizar el acceso a la educación de los niños es cada vez más necesario. A pesar de que el acceso a la educación está generalmente garantizado, obstáculos como la falta de documentos y las limitaciones de capacidad de las aulas han dado lugar a un número significativo de niños sin escolarizar, con la notable excepción de Chile, donde la matriculación osciló entre el 85 y el 93%

  • Aunque Chile y Brasil tienen sistemas de atención sanitaria universales, siguen existiendo barreras de acceso, como la desinformación, el miedo a la deportación y la discriminación. En Perú, aunque el acceso al seguro médico mejoró con el tiempo, solo el 10% de los venezolanos declaró tener un seguro subvencionado 
  • En todos los países, excepto en Brasil, la proporción de migrantes y refugiados venezolanos que declararon haber sufrido discriminación aumentó entre 2017 y 2021, y los incrementos más destacados se observaron en Colombia y Perú 

 

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