Continúan las atrocidades en la República Democrática del Congo: más de 2000 civiles muertos en 2020

16 Febrero 2021

Los ataques sistemáticos de los grupos armados en las tres provincias orientales del país infunden miedo y crean estragos de todo tipo en las comunidades afectadas. El año pasado causaron la muerte de más de 2000 civiles y en el primer mes de 2021 se registraron asesinatos y secuestros en Kivu del Norte. En los últimos dos años la violencia ha desplazado a más de cinco millones de personas en la nación africana.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) alertó este martes sobre los abusos que cometen constantemente en la zona oriental de la República Democrática del Congo los grupos armados y que tan sólo en 2020 dejaron muertos a más de 2000 civiles en las tres provincias de esa región: Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.

Además, en los últimos dos años esos grupos irregulares provocaron el desplazamiento de casi dos millones de personas en Kivu del Norte. Durante el mismo periodo, el país sumó un total de cinco millones de desplazados.

En conferencia de prensa en Ginebra, el portavoz de ACNUR expresó alarma por esas atrocidades y afirmó que se han convertido en “parte de un patrón sistemático para perturbar la vida de los civiles, infundir miedo y crear estragos”.

Asesinatos y secuestros

“Los asesinatos y secuestros han continuado en Kivu del Norte este año y también se han dirigido ataques contra los civiles desplazados. El 24 de enero, un grupo armado mató a dos hombres e hirió gravemente a otros seis en un asentamiento de desplazados en Masisi, Kivu del Norte”, informó Babar Baloch.

Agregó que una semana antes de ese ataque, uno de esos grupos secuestró a tres personas que vivían en un campamento en Kivuye, Masisi. Ese grupo también ha impuesto en la zona un toque de queda, después del cual van a las casas para cobrar a las familias una cuota “por su seguridad”.

La agencia ha recibido testimonios de violencia selectiva que señalan que entre diciembre de 2020 y enero de 2021, hubo al menos siete incursiones de grupos armados en cinco puntos distintos de Masisi.

Más de 88.000 personas desplazadas residen en 22 sitios asistidos por ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones. Muchos otros viven en asentamientos espontáneos, mientras que alrededor del 90% se alojan en comunidades de acogida.

Los grupos armados agreden a las personas o comunidades cuando “sospechan” que colaboran con agrupaciones contrincantes o con las fuerzas de seguridad congoleñas. Algunos lugares están amenazados por varios grupos y los civiles están atrapados por los enfrentamientos entre ellos.

Ocupación de escuelas e “impuestos”

“ACNUR ha recibido denuncias sobre grupos armados que han ocupado escuelas y viviendas, han prohibido las clases y han atacado centros de salud en Masisi y Lubero”, detalló Baloch.

A finales del año pasado, esos grupos empezaron a cobrar un impuesto a las personas por entrar a sus cultivos, privando así a muchas familias de su única fuente de alimentos e ingresos.

La Agencia de la ONU reconoció que el ejército de la República Democrática del Congo ha logrado cierto avance contra las milicias, pero advirtió que al no tener aún la capacidad de mantener el control de las áreas que asegura, deja espacio para que esos grupos recuperen los espacios e impongan el terror entre la población.

En este contexto, subrayó la urgencia de mantener la asistencia humanitaria a los desplazados e instó a los donantes internacionales a aportar los fondos necesarios para ese trabajo, toda vez que sólo ha recibido el 6% de los 195 millones de dólares que precisa para sus operaciones en ese país.

 

Paricipa en nuestra encuesta sobre Noticias ONU. Dinos en qué podemos mejorar. Solo toma cuatro minutos
Para estar informado de la actualidad internacional, subscríbete a nuestro boletín.
Descarga nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o Android

Quizá también te interese...

La COVID-19 duplica las necesidades humanitarias: se necesitan 35.000 millones de dólares para los más vulnerables

La pandemia está haciendo estragos entre los grupos más indefensos de la población. La crisis del COVID-19 ha disparado el número de personas que necesitan asistencia humanitaria en todo el mundo a un nivel sin precedentes: 235 millones de personas requieren ayuda, lo que supone un aumento del 40% respecto al año pasado. Si todos los que necesitarán ayuda humanitaria el próximo año vivieran en un solo país, éste sería la quinta nación más grande del mundo. El panorama humanitario que se presenta es la perspectiva más sombría y oscura sobre las necesidades humanitarias que jamás se haya establecido.

La cifra de desplazados en todo el mundo se dobla en apenas diez años

A esta tendencia han contribuido entre otros factores el conflicto en Siria y la situación de Venezuela, que encabezan la lista de los países con mayor número de personas que se han visto forzadas a abandonarlos. La otra cara de la moneda la forman Turquía y Colombia, los dos países que han acogido mayor número de desplazados. Colombia a su vez cuenta con la cifra más alta de desplazados internos del mundo.