Las tierras secas de América del Sur, un tesoro desconocido

11 Diciembre 2019

No son tierras baldías sino paisajes productivos con un considerable potencial económico y valor ambiental. Son el hogar de aproximadamente 2 mil millones de personas, albergan la mitad del ganado del mundo y más de un tercio de los puntos críticos de biodiversidad del planeta.

Las tierras secas de América del Sur son vitales para luchar contra el cambio climático y comprenden 199 millones de hectáreas de bosque, lo que corresponde al 18% de la superficie forestal mundial de la zona y al 5% de la superficie forestal mundial, resalta un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO.
 
En total, las tierras secas de Suramérica cubren casi 545 millones de hectáreas, un 31%  de la superficie terrestre de la región y el 9% de las tierras áridas del mundo.
 
Mediante la tecnología satelital, el estudio de la FAO ofrece la primera radiografía de las tierras secas de la región, proporciona una línea base para su monitoreo futuro y sirve para que los países identifiquen inversiones apropiadas para su restauración y manejo sostenible.
PNUD: Riccardo Pravettoni.
Deforestación en Brasil.
 

Tierras con gran riqueza ambiental

Las tierras secas no son tierras baldías, sino paisajes productivos con un considerable potencial económico y valor ambiental. Son el hogar de aproximadamente 2000 millones de personas, albergan la mitad del ganado del mundo y más de un tercio de los puntos críticos de biodiversidad del planeta, además de servir como lugares importantes para las migraciones de las aves.
 
“El bosque seco de América del Sur es menos conocido que la selva tropical, pero el 30% de la población de dicha subregión vive en tierras secas, por lo que son fundamentales para la vida de millones de personas. Además, la biodiversidad que se encuentra allí es fundamental para hacer frente al cambio climático, principalmente el asociado con la adaptación a la escasez de agua”, aseguró Hivy Ortiz, oficial Forestal de la FAO.
 
Entre los principales bosques secos de América del Sur están los de Tumbes-Piura, en el sur de Ecuador y el noroeste de la costa de Perú, que tienen un alto nivel de especies endémicas; así como partes de las zonas claves de biodiversidad Tumbes-Chocó-Magdalena, que atraviesan Colombia, Ecuador y el noroeste de Perú. También se hallan los bosques secos de los valles de Patía, Magdalena y Cauca, en Colombia.
Los bosques juegan un rol fundamental en las políticas de lucha contra el cambio climático. Foto: FAO/Rudolf Hahn
 

Un tesoro que hay que cuidar

La FAO advierte en su informe que entre 2001 y 2010, el 3,8% de la cubierta forestal de las tierras secas de América del Sur desapareció, principalmente debido al cultivo de soja y a la producción ganadera.
 
El bosque cubre el 37% del área de tierras secas de América del Sur, mientras que 240 millones de hectáreas no tienen árboles.
 
Las zonas secas con árboles tienen un promedio de 80% de sombra, lo que, según la FAO, sugiere el papel significativo de estos bosques como corredores biológicos.

 

Para estar informado de la actualidad internacional, subscríbete a nuestro boletín.
Descarga nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o Android

Quizá también te interese...

Mantener vivos los pulmones del planeta: Cinco cosas que debes conocer sobre los bosques

Los bosques, junto con los océanos, forman el principal órgano respiratorio del planeta. Son de vital importancia para mantener la vida en la Tierra y desempeñan un papel importante en la lucha contra el cambio climático. Con la celebración este mes del Foro sobre los Bosques y coincidiendo con la celebración del día que conmemora la biodiversidad descubrimos qué hace la ONU para protegerlos.

Las cinco cosas que hemos hecho para poner a un millón de especies en peligro de extinción

Más de un tercio de todos los mamíferos marinos, el 40% de las especies anfibios y el 33% de los corales están amenazados por el impacto de los humanos sobre la naturaleza y nuestra inacabable demanda de comida y combustible a medida que se multiplica la población. Sin una acción radical los esfuerzos actuales por conservar los recursos de la tierra fracasarán.