Siria, minas antipersona... Las noticias del jueves
Un bombardeo a un campamento de desplazados en Idlib en Siria, ha dejado al menos 12 civiles muertos, entre ellos niños, y decenas de heridos. El responsable de UNICEF, en Siria, ha explicado que, en 2018, 1106 niños murieron en el país. Y advirtió que las cifras de 2019 no serán mejores. Más de 3000 personas murieron en 2018 por minas antipersona y restos de explosivos de guerra.
Al menos 12 civiles muertos en un bombardeo a un campamento de desplazados en Siria
Un bombardeo a un campamento de desplazados en Idlib en Siria ha dejado al menos 12 civiles muertos, entre ellos niños, y decenas de heridos.
Los misiles destruyeron tiendas del campamento y dañaron un hospital materno infantil, en el que resultaron heridos cuatro trabajadores.
“Estoy horrorizado por los informes del último ataque devastador a los civiles en Idlib”, ha asegurado Mark Cutts, uno de los coordinadores de la ayuda humanitaria en Siria. “Me parece repugnante que los misiles golpeen a civiles vulnerables, incluyendo personas mayores, mujeres y niños”, añade y pide una investigación ya que la ley internacional humanitaria requiere a todas las partes que distingan entre civiles y combatientes.
Desde finales de abril, la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos ha verificado más de 1000 muertos civiles en el noroeste de Siria, cientos de ellos son niños.
Más de 1100 niños murieron en Siria en 2018
El responsable del Fondo de la ONU para la Infancia, en Siria, ha explicado hoy en rueda de prensa que, en 2018, 1106 niños murieron en Siria. Y advirtió que las cifras de 2019 no serán mejores.
“El año pasado fue el más mortal para los niños en Siria. Y, muy desafortunadamente, parece que este año sigue el mismo ritmo. Hasta ahora, 657 niños han muerto en Siria desde principios de año. Es muy probable que la cifra sea mucho mayor que ésta”, decía Fran Equiza.
En el noreste de Siria, más de 74.000 personas, entre ellos 31.000 niños siguen desplazados.
La reciente ola de desplazamientos se une a las más de 91.000 personas que viven en campamentos, de los que el 90% son mujeres y niños.
Además, unos 28.000 niños de más de 60 nacionalidades distintas continúan en esos refugios. Fran Equiza dijo que los Estados "deberían cumplir con sus obligaciones y repatriar a estos niños de forma voluntaria y así darles una vida, un futuro, esperanza, y ayudarles a integrarse en sus comunidades de origen”.
Más de cinco millones de niños en Siria necesitan ayuda humanitaria.