Siria, minas antipersona... Las noticias del jueves

21 Noviembre 2019

Un bombardeo a un campamento de desplazados en Idlib en Siria, ha dejado al menos 12 civiles muertos, entre ellos niños, y decenas de heridos. El responsable de UNICEF, en Siria, ha explicado  que, en 2018, 1106 niños murieron en el país. Y advirtió que las cifras de 2019 no serán mejores.  Más de 3000 personas murieron en 2018 por minas antipersona y restos de explosivos de guerra. 

Al menos 12 civiles muertos en un bombardeo a un campamento de desplazados en Siria

Un bombardeo a un campamento de desplazados en Idlib en Siria ha dejado al menos 12 civiles muertos, entre ellos niños, y decenas de heridos. 

Los misiles destruyeron tiendas del campamento y dañaron un hospital materno infantil, en el que resultaron heridos cuatro trabajadores.

“Estoy horrorizado por los informes del último ataque devastador a los civiles en Idlib”, ha asegurado Mark Cutts, uno de los coordinadores de la ayuda humanitaria en Siria. “Me parece repugnante que los misiles golpeen a civiles vulnerables, incluyendo personas mayores, mujeres y niños”, añade y pide una investigación ya que la ley internacional humanitaria requiere a todas las partes que distingan entre civiles y combatientes.

Desde finales de abril, la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos ha verificado más de 1000 muertos civiles en el noroeste de Siria, cientos de ellos son niños.

Más de 1100 niños murieron en Siria en 2018

UNICEF/Aaref Watad

El responsable del Fondo de la ONU para la Infancia, en Siria, ha explicado hoy en rueda de prensa que, en 2018, 1106 niños murieron en Siria. Y advirtió que las cifras de 2019 no serán mejores. 

“El año pasado fue el más mortal para los niños en Siria. Y, muy desafortunadamente, parece que este año sigue el mismo ritmo. Hasta ahora, 657 niños han muerto en Siria desde principios de año. Es muy probable que la cifra sea mucho mayor que ésta”, decía Fran Equiza. 

En el noreste de Siria, más de 74.000 personas, entre ellos 31.000 niños siguen desplazados.

La reciente ola de desplazamientos se une a las más de 91.000 personas que viven en campamentos, de los que el 90% son mujeres y niños.

Además, unos 28.000 niños de más de 60 nacionalidades distintas continúan en esos refugios. Fran Equiza dijo que los Estados "deberían cumplir con sus obligaciones y repatriar a estos niños de forma voluntaria y así darles una vida, un futuro, esperanza, y ayudarles a integrarse en sus comunidades de origen”.

Más de cinco millones de niños en Siria necesitan ayuda humanitaria.

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Las minas antipersona dejaron más de 6800 víctimas en 2018

UNMAS/Juan Arredondo

Más de 3000 personas murieron en 2018 por minas antipersona y restos de explosivos de guerra, según un informe presentado en la sede de la ONU en Ginebra.

La Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona, que agrupa a varias ONG, ha cifrado en 6879 las víctimas mortales y heridos por minas o restos de explosivos, con Afganistán, Malí, Birmania, Nigeria, Siria y Ucrania a la cabeza.

El 2018 fue el cuarto año consecutivo con cifras “excepcionalmente altas”, que son casi el doble que en 2013.

El informe se publica coincidiendo con el 20 aniversario de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona. Pese al reciente repunte en el número de víctimas, se han logrado progresos en estas dos décadas. 164 países han suscrito este tratado y no han vuelto a usar estas armas y existe una moratoria “de facto” para la producción.

El responsable de la oficina de armas de Human Rights Watch explica que "el número de víctimas ha ido de unas 20.000 al año en 1999 a unas pocas miles, hasta que un repunte reciente ha hecho subir esa cifra".  "Es justo decir que el tratado ha salvado decenas o incluso cientos de miles de vidas, extremidades y sustentos”

El repunte se ha producido porque estos explosivos siguen siendo usados por grupos armados no estatales. 

La OMS critica el "precario" estado de salud de los presos en cárceles europeas

UNICEF/Rajat Madhok

La Organización Mundial de la Salud ha alertado del “precario” estado de salud de los presos en cárceles europeas.

La salud mental de los detenidos es crucial, ya que un 14% de los fallecimientos durante la detención son debidos a suicidios.

Además, "el índice de mortalidad de personas que han salido de prisión supera al de las poblaciones civiles, principalmente en el mes siguiente a su puesta en libertad", mayoritariamente por causas previsibles, como suicidios o las sobredosis, según el informe.

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