La cifra de venezolanos que han salido del país alcanza los 3,4 millones

22 Febrero 2019

Desde noviembre hasta ahora, 400.000 personas han abandonado el país. La región ha mostrado una “gran solidaridad” al acogerlos en su mayoría, pero la cifra pone de relieve la presión que sufren los países de acogida, según representantes de la ONU.

La cifra de venezolanos que han abandonado su país alcanza los 3,4 millones, según las agencias de la ONU para los refugiados (ACNUR) y los migrantes (OIM).  

La anterior estimación, publicada en noviembre, situaba el número en tres millones.

Los países en Latinoamérica y el Caribe han recibido a unos 2,7 millones de venezolanos.  Colombia es el principal país de acogida con más de 1.100.000 refugiados y migrantes. Le siguen Perú con 506.000, Chile con 288.000, Ecuador con 221.000, Argentina con 130.000 y Brasil con 96.000.

Las agencias de la ONU destacaron también un fuerte aumento de las demandas de asilo por parte de ciudadanos venezolanos, ya que solo en 2018 presentaron 232.000 de las 390.000 de los últimos cinco años. Además, los países de América Latina han concedido aproximadamente 1.300.000 permisos de residencia y otras fórmulas para regularizar el estatus a ciudadanos venezolanos.

El representante especial conjunto de ACNUR y la OIM, Eduardo Stein, alabó la “gran solidaridad” de los países de la región, pero añadía que las cifras “ponen de relieve la presión que sufren las comunidades de acogida y la permanente necesidad de recibir apoyo por parte de la comunidad internacional”.

Los Gobiernos de la región están cooperando – a través del Proceso de Quito – para mejorar la asistencia y la protección de los venezolanos. La próxima reunión regional tendrá lugar en Quito durante la primera semana de abril.

En diciembre de 2018, la ONU lanzó el Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes (RMRP por sus siglas en inglés) de Venezuela, para brindar ayuda humanitaria a 2.200.000 venezolanos fuera del país y a 500.000 personas de comunidades de acogida en 16 países.

ACNUR / Santiago Escobar-Jaramillo

 

Cierre de las fronteras

Venezuela ha cerrado su frontera con Brasil y evalúa hacer lo mismo con la de Colombia. Según informaciones de prensa, en una comunidad indígena fronteriza entre Venezuela y Brasil, en el municipio Gran Sabana, dos personas de han muerto y una docena han resultado heridas cuando trataban de impedir a los militares que cortasen una carretera sobre la que deberá pasar la ayuda humanitaria a partir de mañana. 

 El portavoz del Secretario General dijo que la ONU está intentando confirmar esta información y, en todo caso “cualquier pérdida de vida es lamentable”. Ante los eventos previstos para este sábado, cuando la oposición quiere introducir al país la ayuda humanitaria que está en países vecinos, “el Secretario General pide encarecidamente que se evite la violencia”. Guterres sigue la situación “con creciente preocupación” y “seguirán de cerca lo que ocurra” este sábado.

Para ACNUR, la agencia para los refugiados “es de la máxima importancia que la gente que necesita protección internacional pueda buscar protección cuando lo necesitan”, decía el portavoz de la agencia, Adrej Mahecic preguntado por el cierre de fronteras en rueda de prensa en Ginebra.  

Para estar informado de la actualidad internacional, descarga nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o AndroidO subscríbete a nuestro boletín.

Quizá también te interese...

La ONU mantiene su oferta de buenos oficios para mediar en la crisis de Venezuela

El Secretario General, que sigue con mucha preocupación la situación en Venezuela, está en contacto con los protagonistas de las distintas iniciativas para mediar en la crisis, pero ha decidido no participar en ninguna de ellas para dar credibilidad a su oferta de buenos oficios para mediar entre las partes y buscar una solución política si estas lo requieren.

El Plan para refugiados y migrantes de Venezuela, una carrera contra el tiempo

El flujo de refugiados y migrantes que salen de Venezuela ha generado una situación de crisis regional a la que 16 países han respondido con un plan que busca atender las necesidades más urgentes de los millones de desarraigados y las comunidades que los acogen. La estrategia precisa de 738 millones de dólares para su implementación en 2019.