17 Enero 2019

La población del mundo afronta grandes desafíos de salud que van desde brotes de enfermedades prevenibles con vacunas y resistencia a los medicamentos anti patógenos hasta malos hábitos que provocan enfermedades crónicas y muertes prematuras, además de factores ambientales como la contaminación y el cambio climático.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó este jueves una lista de diez graves amenazas que también incluyen la situación en que viven 1600 millones de personas, o el 22% de la población global, víctimas de la pobreza, el hambre, los conflictos y el desplazamiento, además de la falta de servicios de salud primaria en muchos países.

Con la intención de hacer frente a estos retos, la OMS diseñó un plan estratégico de 5 años  que busca garantizar el acceso a la salud universal para mil millones de personas, la protección en caso de emergencias médicas para otros mil millones y la mejora de la salud y el bienestar de mil millones más. La estrategia inició este año y requiere que los problemas sanitarios se aborden desde múltiples ángulos.

Los diez problemas que requieren atención inmediata listados por la agencia de la ONU son:

Contaminación ambiental y cambio climático

La polución destaca como el mayor riesgo ambiental para la salud, dado que 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado cuyas partículas tóxicas pueden penetrar los sistemas respiratorio y circulatorio y dañar los pulmones, el corazón y el cerebro. En la actualidad, el cáncer, las embolias y los padecimientos cardiorrespiratorios provocan anualmente la muerte prematura de siete millones de personas, el 90% de ellas en países de renta baja o media con grandes emisiones contaminantes de la industria, el transporte, la agricultura y las estufas caseras.

La principal fuente de contaminación es la quema de combustibles fósiles, una de las grandes causas del cambio climático, fenómeno que impacta la salud humana de diferentes formas. Según las proyecciones, entre 2030 y 2050 se producirían 250.000 muertes adicionales cada año debido a la desnutrición, la malaria, la diarrea y la insolación relacionadas con el cambio climático.

Enfermedades crónicas

Los padecimientos no transmisibles como diabetes, cáncer y las enfermedades cardiacas causan 41 millones de muertes, más del 70% de los decesos anuales a nivel mundial, cifra que incluye a 15 millones de personas que fenecen prematuramente entre los 30 y los 69 años.

El aumento de estos fallecimientos, sucedidos en un 85% en países de ingresos bajos y medios, se debe a factores de riesgo como el tabaco, el sedentarismo, el abuso del alcohol, las dietas poco saludables y la contaminación del aire. Los malos hábitos también exacerban los padecimientos mentales.

Pandemia global de gripe

 Se espera que el mundo enfrente otra pandemia, aunque no se sabe cuándo ni que tan grave será. Las defensas globales contra la enfermedad son tan eficientes como el sistema de respuesta nacional a emergencias sanitarias más débil de cualquier país.

Con la ayuda de 153 instituciones en 114 países, la OMS monitorea constantemente la circulación de virus gripales para detectar las cepas que podrían desatar una pandemia. Además, cada año recomienda las cepas del virus que deben incluirse en la vacuna para proteger a la población de la gripe estacional.

Entornos frágiles y vulnerables

Las malas condiciones de vida que afectan a numerosas comunidades en todas las regiones del mundo. El 22% de la población, o 1600 millones de personas, vive hoy en lugares perjudicados por crisis de larga data que pueden incluir sequías, hambrunas, conflictos y desplazamientos de población, así como servicios de salud precarios o una carencia total de esos cuidados.

La OMS trabaja con los países para fortalecer los sistemas de sanidad y aumentar su preparación ante el brote de enfermedades.

Resistencia a los antimicrobianos

La resistencia que la gente ha desarrollado a los anti patógenos supone el riesgo de no poder tratar fácilmente infecciones como la pulmonía, la tuberculosis, la gonorrea o la salmonelosis. A su vez, la incapacidad para aliviar las infecciones podría complicar las cirugías y tratamientos como la quimioterapia.

La resistencia a los medicamentos para la tuberculosis, por ejemplo, dificulta una batalla contra una enfermedad que afecta a 10 millones de personas y causa 1,6 millones de muertes al año.

Según los estudios, esa resistencia respondería al uso excesivo de antimicrobianos no sólo en la gente sino en el ambiente y en los animales, sobre todo en los que sirven como alimento.

Ébola y otros patógenos peligrosos

Los dos brotes de ébola registrados en la República Democrática del Congo en 2018 afectaron a más de un millón de personas. Una de las provincias golpeadas es, además, zona de conflicto, lo que demuestra que las epidemias de virus altamente patógenos encuentran un entorno propicio en escenarios de acceso difícil o nulo.

Servicios precarios de salud primaria

Los cuidados médicos primarios son normalmente el primer punto de contacto de la población con sus sistemas de salud y deberían ofrecer atención amplia y asequible para las comunidades. Sin embargo, muchos países no tienen instalaciones, carecen de estos servicios o no tienen instalaciones adecuadas debido a la falta de recursos.

Rechazo a la vacunación

Pese a las evidencias de la efectividad de las vacunas para prevenir enfermedades y evitar de 2 a 3 millones de muertes anuales, mucha gente rehúsa a vacunarse por temor o dudas generadas por falta de información.

Los casos de sarampión, por ejemplo, repuntaron un 30% a nivel global -esto incluyó a países que estaban a punto de eliminar la enfermedad y experimentaron un resurgimiento- aunque no siempre se debió al rechazo a la vacuna.

Dengue

El dengue, transmitido por un mosquito, puede ser letal y cobrarse la vida del 20% de quienes lo sufren en su manifestación más grave. La enfermedad es una amenaza creciente para el mundo desde hace décadas.

Muchos de los casos ocurren durante las estaciones de lluvia de países como India o Bangladesh. El cambio de los patrones climáticos está alargando esas estaciones, facilitando así la diseminación de la enfermedad a climas menos tropicales que no la padecían.

De acuerdo con la OMS, un 40% del mundo corre el riesgo de contraer dengue y actualmente se registran 390 millones de infecciones al año.

VIH

Los avances contra el VIH son enormes en cuanto al examen de detección, el acceso de 22 millones de seropositivos a antirretrovirales y las medidas preventivas. Pero la epidemia continúa y el VIH/SIDA provoca la muerte de un millón de personas cada año.

Desde su aparición, el VIH ha infectado a 70 millones de personas, matando a la mitad de ellas. En la actualidad hay unos 37 millones de portadores del virus, muchos de ellos pertenecientes a minorías marginadas y a menudo sin acceso a servicios de salud como la comunidad LGTB, los presos o los trabajadores sexuales.

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