El cambio climático y la inestabilidad van mano a mano en el Sahel

13 Noviembre 2018

La región  está integrada por 10 países con un total de 300 millones de personas. Actualmente, 33 millones de mujeres, niños y hombres padecen inseguridad alimentaria, mientras que 4,7 millones de niños menores de 5 años sufren desnutrición aguda. En un entorno de recursos naturales reducidos, incluidos la tierra y el agua, el cambio climático en el Sahel puede agravar su fragilidad y recrudecer la situación de inseguridad.

Para construir una paz sostenible en la región de África del Sahel se necesita una “atención urgente” para mitigar los efectos el cambio climático y asegurar que las comunidades tengan oportunidades suficientes para vivir, resaltaron los participantes de una reunión conjunta entre el Consejo Económico y Social (ECOSOC) y la Comisión de Consolidación de la Paz de la ONU.

La región del Sahel se caracteriza por una serie de desafíos, tales como una inseguridad desenfrenada que causa niveles crecientes de sufrimiento y necesidades humanitarias. Alrededor de 4,9 millones de personas han sido desplazadas en la zona durante este año, un aumento que se ha triplicado en menos de tres años. Unos 24 millones de personas requiere asistencia humanitaria en toda la región.

"Para lograr la paz y el desarrollo sostenible (...) debemos abordar las causas profundas de los conflictos y las crisis. Estas se encuentran en la discriminación, las violaciones de los derechos humanos, la debilidad de los gobiernos, los conflictos y el impacto del cambio climático”, declaró la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, en su discurso de apertura para el período de sesiones anual de la Comisión de Consolidación de la Paz.

El Sahel es también una de las regiones más degradadas ambientalmente en el mundo, con previsiones de un aumento de la temperatura superior en 1,5 veces a la del promedio mundial. La región se ve azotada regularmente por sequías e inundaciones que tienen enormes consecuencias en la capacidad de las personas para ganarse la vida y alimentar a sus familias.

La desnutrición afecta el desarrollo de casi seis millones de niños en el Sahel. Foto de archivo: UNICEF/Chad/2012/Ctidey

Diez países, la misma crisis

El Sahel está compuesto por 10 países (Senegal, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Argelia, Níger, Chad, Sudán, Eritrea y Etiopía), con un total de 300 millones de personas. Actualmente, 33 millones de mujeres, niños y hombres padecen inseguridad alimentaria, mientras que 4,7 millones de niños menores de 5 años sufren de desnutrición aguda.

"Podría decirse que el Sahel es una de las regiones más vulnerables al cambio climático, lo más probable es que sea la región con el mayor número de personas afectadas de manera desproporcionada por el calentamiento global", aseguró durante la reunión Ibrahim Thiaw, Asesor Especial de la ONU para el Sahel.

Podría decirse que el Sahel es una de las regiones más vulnerables al cambio climático, lo más probable es que sea la región con el mayor número de personas afectadas de manera desproporcionada por el calentamiento global.

La presidenta del ECOSOC, Inga Rhonda King, se hizo eco a las palabras de Thiaw:  "Dado que el rápido crecimiento de la población se estima en 2,8% por año en un entorno de recursos naturales reducidos, incluidos los recursos de tierra y agua, el cambio climático en el Sahel puede agravar las vulnerabilidades existentes. Se corre el riesgo de generar nuevos conflictos y migraciones forzadas, problemas que ya caracterizan a la región. Esta situación requiere nuestra atención urgente ", dijo.

El más reciente informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) publicado en octubre señala que, en el Sahel, los riesgos asociados con el calentamiento global, incluida la escasez de alimentos, serían menores si se contuviera el aumento de las temperaturas en comparación con los niveles preindustriales a 1,5 ° C, en vez de a 2 ° C.

"Los impactos del cambio climático en todo el mundo, incluida la desertificación, las sequías, las inundaciones y la inseguridad alimentaria, plantean graves amenazas para generar beneficios humanos y de desarrollo", dijo el presidente de la Comisión de Consolidación de la Paz, Ion Jinga.

Jinga señaló que, juntos, el ECOSOC y la Comisión de Consolidación de la Paz pueden apoyar iniciativas locales a través de la coordinación de políticas, la creación de asociaciones, la movilización de recursos y la promoción de la apropiación nacional de los proyectos implementados.

Soluciones desde la raíz

La reunión conjunta además incluyó a líderes locales invitados a presentar sus iniciativas de acción climática para abordar sus desafíos de inseguridad.

“Estamos convencidos de que hay soluciones, que con esfuerzo podemos salir de esta situación y mejorar las tendencias actuales, porque los jóvenes que cometen actos terroristas a menudo están inscritos para hacerlo, no tanto por convicción religiosa, sino debido a falta de oportunidades. Si un pastor no puede alimentar a sus animales porque no tiene comida y no tiene agua, entonces buscará otras maneras", dijo Ahmed Aziz Diallo, alcalde de la ciudad de Dori, en Burkina Faso.  

Diallo dio ejemplos de las acciones tomadas en su ciudad para mitigar los efectos del cambio climático, entre otros, los esfuerzos de reforestación, el apoyo financiero a los agricultores, la capacitación de apicultores, la cooperación transfronteriza con los municipios de otros países para implementar proyectos comunes.

"Les pido que apoyen nuestros esfuerzos, que apoyen el trabajo realizado en el campo, que apoyen las iniciativas de los municipios ... porque su impacto es inmediato dado que se implementan localmente para el bienestar de las comunidades”, concluyó.

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