Concluye con éxito la entrega de ayuda a 50.000 desplazados en la frontera entre Siria y Jordania

6 Noviembre 2018

La caravana humanitaria, compuesta por 70 camiones de varias agencias de la ONU, llevó víveres y otros suministros de primera necesidad a decenas de miles de sirios desplazados en el campamento de Rukban y a lo largo de la frontera de su país con Jordania. Se trata de la primera ocasión que reciben ayuda en nueve meses.

El convoy entregó casi 600 toneladas de raciones alimentarias y harina de trigo a unas 50.000 personas, además de repartir agua y medicinas, entre otros bienes básicos suficientes para un mes.

El portavoz del Programa Mundial de Alimentos dijo en una rueda de prensa en Ginebra que esta es la primera vez en nueve meses que ese organismo distribuye asistencia vital en el campamento informal de Rukban, donde el desierto agudiza el sufrimiento de la población.

“La situación es terrible. Durante nueve meses, esas personas no han tenido acceso a comida, agua y medicamentos a menos que se consiguieran como contrabando en el campamento. Además, las frecuentes tormentas de arena y las lluvias torrenciales de la semana pasada han causado grandes daños en los albergues improvisados”, detalló Hervé Verhoosel.

Caminos cerrados y alimentos caros

El portavoz explicó que por razones logísticas y de seguridad, el operativo de descarga de los bienes se realizó a 11 kilómetros del campamento. Ahí los representantes de varias tribus y grupos recibieron los suministros para luego entregarla a sus comunidades.

Indicó que los caminos entre Rukban y Damasco están cerrados, por lo que los pocos alimentos disponibles en el mercado provienen de contrabandistas que los venden muy caros a una población sin poder adquisitivo.

Verhoosel informó también que un equipo técnico del PMA pudo entrar al campamento y hablar con las familias para evaluar la situación y agregó que el primer reporte destaca la desesperación y carencias imperantes en el lugar. El convoy regresará a Damasco este martes.

El portavoz destacó las dificultades que enfrentan las agencias humanitarias para llegar al sureste de Siria, tanto desde el centro del país como desde Jordania, y recordó que la última vez que el PMA había podido entregar alimentos en Rukban fue en enero de este año.

Finalmente, Verhoosel enfatizó la necesidad de que se permita la entrada regular del PMA a esa zona del país y llamó a todas las partes en conflicto a facilitar ese acceso en el futuro.