Los refugiados y migrantes venezolanos van a necesitar ayuda a largo plazo

9 Octubre 2018

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados ha visitado América Latina para evaluar la situación en la que viven los refugiados y migrantes venezolanos. Su primera etapa fue Colombia, donde presenció tanto la llegada de miles de personas como del trabajo de las comunidades de acogida.

Filippo Grandi  fue testigo,  en Villa del Rosario, de cómo unos 4000  venezolanos cruzan la frontera a diario para entrar en Colombia, en este caso, a través del puente internacional Simón Bolívar.

En una entrevista con el Centro de Información de las Naciones Unidas en Bogotá, Grandi dijo que “lo más impactante es el tamaño de la corriente de las personas que salen de Venezuela y se dirigen a Colombia”.

“Visité el puente en un domingo por la mañana y lo que se ve es una corriente de personas que vienen. Tiene todo tipo de grupos. Venezolanos que vienen a quedarse o a continuar su marcha hacia Ecuador u otros países en Sudamérica. Venezolanos que vienen solo por unos días para comprar productos o simplemente comer o ir a un centro de salud. También hay colombianos que han vivido en Venezuela durante muchos años que regresan por la penuria que sufren. Muchos tienen lo que llamaríamos necesidad de protección internacional, son refugiados en otras palabras. Otros vienen por razones más prácticas”, comentó Grandi.

El Alto Comisionado comentó que todos ellos conforman una población vulnerable que tiene un impacto enorme en el área. En los servicios, en la vivienda y, hasta cierto punto, debido a la muchedumbre, en la seguridad.

También se dijo “impresionado” por la respuesta de las autoridades colombianas, de las autoridades locales y de la sociedad civil. “Hay mucha solidaridad y muchos colombianos recuerdan que Venezuela acogió cientos de miles de ellos durante el conflicto en Colombia”, aseguró.

Apoyo internacional para Colombia

Los desafíos son enormes”, comentó el Alto Comisionado para quien es importante que Colombia reciba “mayor atención y apoyo internacional”.

Grandi explicó la ayuda que está ofreciendo la Agencia de la ONU para los Refugiados en conjunto con la Organización Internacional para las Migraciones.

“ACNUR y la OIM estamos trabajando conjuntamente, porque es un flujo mixto. Lo que hemos hecho es crear una plataforma regional para coordinar entre las varias respuestas en los diferentes países impactados por esta corriente de personas hacia Colombia, pero también a Ecuador, Perú, Brasil y otros muchos países. Unos quince países en la región”, señaló.

La plataforma “asegurará que hay una respuesta coherente”, dijo el responsable de ACNUR, porque hay varios asuntos que son similares entre los países, como la necesidad de mejorar el registro y documentación de los que cruzan, tarea que calificó de fundamental.

También es muy importante dar una respuesta coherente “al vínculo entre la respuesta humanitaria y la necesidad de moverse rápidamente a intervenciones a largo plazo”, aseguró Grandi, que citó como ejemplos: “asegurar que los niños van a la escuela o que la gente tiene acceso a los servicios de salud o que, en algún momento, y esto va a ser muy duro, que la gente tenga acceso a puestos de trabajo, para que puedan sustentarse”.

Tales intervenciones serán coordinadas por los distintos Estados, pero tendrán que estar apoyadas no tanto por agencias humanitarias, sino por agencias especializadas en el desarrollo e instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo.

“Espero que nuestra plataforma no sólo pueda ayudar a organizar las respuestas humanitarias internacionales, sino que este vínculo hacia el desarrollo puede ser tan rápido, tan concreto y tan efectivo como sea posible”, declaró.

Argentina, Perú y Ecuador

Tras visitar Colombia, el Alto Comisionado para los Refugiados viajó a Argentina donde se reunió con el canciller Jorge Faurie. Ambos coincidieron en que el desplazamiento desde Venezuela es una “situación inédita en la región” y que una “proporción significativa” son personas que presentan necesidades de protección internacional.

En este contexto, se manifestó la importancia de aplicar la definición regional de refugiado, recogida en la Declaración de Cartagena, a las solicitudes que presenten los venezolanos. Ese documento extiende la definición de refugiado no solo a quien es perseguido individualmente sino también a personas que sufren “violaciones masivas de derechos humanos u otras circunstancias que perturban el orden público”. 

La siguiente parada del viaje fue la frontera de Ecuador y Perú a donde llegan más 1200 venezolanos cada día.

 

El Alto Comisionado dijo en su cuenta de Twitter que ha conocido “historias desgarradoras de venezolanos tratando de sobrevivir mientras se mueven de un país a otro” y que  muy pocas veces” ha visto “tanta dignidad ante tanta adversidad”. 

 

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