La falta de combustible en Gaza pone en peligro el bienestar de dos millones de palestinos

8 Agosto 2018

La carencia de carburante  afecta a múltiples centros sanitarios. Además, miles de  de palestinos están afectados por el desbordamiento de las aguas residuales. La ONU exhorta a las autoridades israelíes a permitir la entrada inmediata del carburante.

Cinco hospitales en Gaza se verán obligados a detener sus actividades si durante los próximos tres días Israel no permite la entrada de combustible en esa ciudad palestina, alertó este miércoles la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas.

Más de 2000 pacientes, que dependen de dispositivos eléctricos, serían los principales afectados por esta situación que podría llegar a impactar a más de 1,6 millones de palestinos en los cincuenta y cuatro principales centros sanitarios de la Franja.

El máximo responsable de la Oficina, Jamie Mc Goldrick, instó a las autoridades israelíes a permitir la entrada inmediata del carburante de emergencia que compra las Naciones Unidas para suministrar electricidad que garantice los servicios básicos en la tierra palestina.

"Restringir la entrada de combustible de emergencia en Gaza es una práctica peligrosa, con graves consecuencias para los derechos de la población de Gaza", dijo. "El bienestar de dos millones de personas, la mitad de las cuales son niños, está en juego. Es inaceptable que los palestinos de Gaza estén privados continuamente de los elementos básicos para una vida digna".

Los responsables de las áreas de salud, agua y saneamiento cifraron en al menos 60.000 los litros de combustible que se necesitan de inmediato para garantizar el funcionamiento mínimo de los centros sanitarios y los servicios esenciales de agua y saneamiento durante los próximos cuatro días.

Según OCHA, más de un millón de palestinos podrían verse afectados por el desbordamiento de las aguas residuales en las calles de Gaza, las plantas de tratamiento de aguas residuales han reducido sus operaciones y también ha disminuido la recogida de residuos sólidos dejando en las calles unas 15.000 toneladas de basura.

El municipio de Gaza se ha visto forzado a dirigir diariamente 100.000 metros cúbicos de agua residuales, el equivalente a cuatro piscinas olímpicas, hacia el desahogo de una torrentera al norte de la ciudad, con el riesgo de que un desbordamiento afecte a todas las comunidades de los alrededores.

Sin fondos, aún peor

A esta delicada situación humanitaria hay que sumarle la falta de recursos financieros. Mc Goldrick indicó que a mediados de agosto se agotarán los fondos para combustible de emergencia para todas las instalaciones esenciales.

Para asegurar un nivel de funcionamiento de esas dependencias hasta final de año,  la Oficina de Coordinación indicó que necesita obtener 4,5 millones de dólares.

Desde el pasado 2 de agosto, las autoridades israelíes prohíben la entrada de combustible en la Franja de Gaza en el marco de un endurecimiento de las restricciones a la importación y la exportación.

A esa decisión se suma una prohibición anterior que duró del 16 al 24 de julio. Según las autoridades israelíes, la intensificación de las medidas se debe al lanzamiento de cometas explosivas de Gaza a Israel que ha causado grandes daños materiales.