Se construyen más de 1000 hogares para los refugiados rohinya

24 Julio 2018

Equipos de trabajadores de las de las Naciones Unidas han completado está semana la construcción de más de mil refugios como parte de un plan  de respuesta rápida para ayudar a los refugiados rohinyás en Bangladesh, cuyas vidas  están riesgo ante eventuales deslizamientos de tierra durante el monzón. 

En poco más de un mes, la Organización Internacional para los Migraciones (OIM) ha construido 1150 refugios con el apoyo de 19 mil refugiados rohinyás y trabajadores locales, que han ayudado en la fabricación y el transporte de materiales al nuevo sitio conocido como Extensión Campo 20.

Condiciones climatológicas

Casi un millón de refugiados rohinya huyeron  de la violencia en Myanmar desde el año pasado y actualmente viven, en refugios de alquitrán y bambú, en tierras montañosas en la región de Cox's Bazar, en el sur de Bangladesh, un área propensa a algunas de las peores condiciones monzónicas del mundo.

La OIM  está trabajando para trasladar a miles de familias, cuyos refugios corren mayor riesgo de erosión del suelo y deslizamientos de tierra, durante el monzón. Las laderas despojadas de vegetación se han vuelto cada vez más inestables.

Peligro inminente

La OIM indica que el mayor peligro que podría ocasionar el monzón son los deslizamientos de tierra que podrían ser devastadores, en un área que antes de esta iniciativa no tenía viviendas seguras para proteger a la población.

"Todos los involucrados han realizado un gran esfuerzo para hacer que esta tierra sea más segura y crear refugios robustos donde las familias que enfrentan el peligro real de deslizamientos de tierra ahora pueden vivir de forma más segura. Pero necesitamos desesperadamente más fondos para que este trabajo continúe¨, dijo Manuel Pereira. Coordinador de Emergencia de la OIM en Cox's Bazar.

Nuevos refugios

Los hogares utilizan técnicas diseñadas para hacerlos más duraderos durante las fuertes lluvias. Se basan en terrenos preparados y seguros bajo el Proyecto de Ingeniería de Mantenimiento del Sitio, una iniciativa conjunta entre la Organización Internacional para las Migraciones,, el Programa Mundial de Alimentos y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Ambi Khatu, una mujer de 60 años oriunda de Buthidaung en el estado de Rakhine en el norte de Myanmar, se encuentra entre los que se han mudado a los nuevos refugios.

"Mi refugio (anterior) fue dañado por un deslizamiento de tierra. El barro se desbordó en mi casa. Siento que aquí es un buen lugar. Me siento mejor”, dijo Khatu, mostrando la pequeña parcela de plántulas de calabaza que plantó recientemente en las afueras de su nuevo hogar.    

Papel crítico

La OIM ha desempeñado una labor importante en la provisión de refugios a los afectados por la crisis. Desde febrero de este año, casi 43.200 hogares han recibido equipos para  mejorar los refugios, mientras que a 41.500 hogares se les han otorgado mejoras orientadas a reducir el riesgo de desastres. Desde mayo, más de 37.300 hogares también que han recibido kits de amarre para proteger aún más sus refugios.

"Este es un logro importante y un testimonio de la ardua labor de los equipos de trabajo  de la OIM (…) y por supuesto, los propios refugiados y la propia comunidad anfitriona", dijo Pereira.