La lucha contra el terrorismo no puede hacerse sacrificando los derechos humanos

29 Junio 2018

Con nuevas propuestas y nuevas alianzas establecidas durante la primera Conferencia de Jefes de Organismos Antiterroristas, el Secretario General ha expresado su compromiso de lograr el reto de “mantener seguros a los ciudadanos”.

“Tenemos que luchar juntos contra el terrorismo con métodos que no comprometan el estado de derecho y los derechos humanos”, aseguró António Guterres al cerrar los dos días que ha durado la Conferencia en la sede de la ONU en Nueva York.

El titular de la ONU dijo: “debemos comprometernos con todos los que puedan ayudarnos a lograr nuestros objetivos”, lo que exige empoderar a los jóvenes a través de la educación, el trabajo y la formación, así como atraer a las mujeres y la sociedad civil en la lucha contra el terrorismo.

Indicó que se está considerando el establecimiento de una nueva unidad en la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo, para asegurar que “se reflejan completamente” los puntos de vista de los representantes de la sociedad civil, presentes entre los más de mil delegados de la Conferencia, a la hora de aplicar políticas y programas.

Otra posible iniciativa es la creación de una red de Coordinadores de la lucha antiterrorista, lo que permitirá compartir más fácilmente el conocimiento y las buenas prácticas.

Para Guterres, la prevención es otro de los puntos clave en el combate de esta lacra y añadió: “los terroristas están determinados a encontrar cualquier debilidad en nuestra defensa (…) Para ir por delante de ellos, hago un llamamiento a la comunidad internacional, el sector privado y los académicos para que compartan sus conocimientos y recursos para prevenir que las nuevas tecnologías se convierten en armas letales”.

Otros funcionarios de la ONU se hicieron eco de sus palabras, en especial en lo que se refiere a la necesidad de atraer a la juventud y de impedir el uso de las nuevas tecnologías de internet por los terroristas.

El papel clave del desarrollo

Achim Steiner, Administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, destacó el papel que el desarrollo puede representar “en la prevención” del terrorismo.

“A menudo el contexto en el que crece el terrorismo está hasta cierto punto vinculado a los fracasos del desarrollo y las debilidades de las instituciones del Estado. La desesperación y la frustración puede llevar a la gente, especialmente a los jóvenes, a perder la confianza en las instituciones del Estado”, explicó

Steiner señaló que, a pesar de que los jóvenes se convierten en un “objetivo” para los grupos extremistas, muchos de ellos muestran “una extraordinaria resistencia”.

No debemos decepcionar nuestro futuro

Adama Dieng, asesor especial de la ONU para la prevención del genocidio, citó varios conflictos en todo el mundo, donde tanto el Estado como organizaciones no estatales, que incluyen terroristas y grupos extremadamente violentos, han cometido crímenes atroces y que algunos de esos grupos han dado un uso tergiversado de la religión y una falsa interpretación de los textos religiosos para incitar y justificar la violencia.

“Nuestros jóvenes son el futuro. No debemos fallarles”, dijo Dieng que hizo un llamamiento para diseñar soluciones para ellos.

Nuestros jóvenes son el futuro. No debemos fallarles.

También el papel de la mujer en la lucha antiterrorista tuvo un destacado lugar. La directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, señaló que “los estereotipos de género contribuyen a las decisiones que toman los terroristas, ya que las secuestran de sus familias”.