A pesar de la violencia, el proceso electoral debe continuar en la República Democrática del Congo

8 Marzo 2018

La primera mujer en dirigir la Misión de la ONU en el país resaltó las tensiones políticas y los problemas de seguridad en el país.

La representante especial del Secretario General para la República Democrática del Congo, Leila Zerrougui, presentó el miércoles su primer informe al Consejo de Seguridad desde que asumió el cargo.

Zerrougui aseguró que, a pesar de que se están logrando avances significativos en los preparativos para las próximas elecciones, las tensiones políticas están aumentando, así como la inseguridad.

“Si bien la atención política nacional sigue centrada en las medidas de fomento de la confianza y el progreso en el proceso electoral, la situación de seguridad continúa deteriorándose”, dijo la jefa de la misión de estabilización en el país africano (MONUSCO).

La representante especial resaltó que la República Democrática del Congo sigue enfrentando una de las peores crisis humanitarias más graves del mundo. “No hay otra manera de decirlo: la situación humanitaria es impactante”, lamentó, señalando que el número de desplazados internos que necesitan asistencia humanitaria se ha convertido en el más alto de África.

Zerrougui condenó los ataques de los grupos armados, el reclutamiento de niños, la violación de mujeres y niñas, la quema de casas y la profanación de lugares de culto.

"Es responsabilidad de aquellos que dirigen y perpetran estos ataques garantizar que esta violencia inaceptable llegue a su fin", dijo. "Y es nuestra responsabilidad colectiva garantizar que los que dirigen y perpetran estos crímenes sean totalmente responsables de sus acciones", expresó.

La representante especial pidió al Consejo que busque la mejor forma de estabilizar la seguridad y apoyar el proceso político y electoral, de conformidad con el acuerdo del 31 de diciembre de 2016 para una transición política pacífica.

“El hecho de no generar confianza en la implementación plena y fiel del acuerdo del 31 de diciembre solo servirá para aumentar las tensiones políticas y alimentar los riesgos de incitar a la violencia con fines políticos", subrayó.

Añadió que la MONUSCO continúa firme en su compromiso de apoyar a las autoridades congoleñas para proteger a los más vulnerables y afectados por los actos de violencia, pero expresó su preocupación por el uso desproporcionado de la fuerza durante recientes manifestaciones, diciendo que el Gobierno debe investigar y tomar las medidas apropiadas.

Durante esas protestas, que comenzaron a fines del año pasado, casi dos docenas de personas fueron asesinadas, más de un centenar resultaron heridas y unas doscientas fueron arrestadas.

Zerrougui resaltó la necesidad de restablecer la confianza en el proceso político, incluso mediante la liberación de los presos políticos, y destacó los progresos realizados en la preparación de las elecciones presidenciales y legislativas en el país.