El espíritu olímpico es el símbolo más importante de la paz en el mundo

9 Febrero 2018

En Pyeongchang, el Secretario General de la ONU expresó su esperanza de que los Juegos Olímpicos de Invierno creen una oportunidad para establecer un compromiso diplomático destinado a la desnuclearización pacífica de la Península de Corea.

António Guterres hizo las declaraciones este viernes antes de la inauguración de los juegos, durante un almuerzo con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-In.

“Estamos completamente comprometidos a apoyar todos los esfuerzos para que se lleven a cabo discusiones serias con el objetivo de la desnuclearización de la Península de forma pacífica, en el contexto de un acuerdo de seguridad regional en el cual todas las partes puedan sentirse cómodas”, dijo.

Más temprano, Guterres se dirigió a la prensa después de una reunión con el presidente del Comité Olímpico, Thomas Bach, a quien le expresó su admiración por la “excepcional” organización del evento.

El espíritu olímpico es el símbolo más importante de la paz en el mundo de hoy. Permite a las personas de todo el planeta estar juntas y respetarse mutuamente, afirmando los valores de tolerancia y compresión mutua

El Secretario aseguró que a pesar de su relevancia geográfica este año en la península de Corea, el mensaje de paz de los juegos olímpicos, no es local, sino universal.

“El espíritu olímpico es el símbolo más importante de la paz en el mundo de hoy. Permite a las personas de todo el planeta estar juntas y respetarse mutuamente, afirmando los valores de tolerancia y compresión mutua”, expresó.

Bach agradeció la presencia del Secretario General en los Juegos y aseguró que ambas organizaciones están disfrutando de una “excelente cooperación”.

 

ONU PGA
Miroslav Lajcak. presidente de la Asamblea General participa en la entrega de la antorcha olímpica en PyeongChang, Corea del Sur.

 

La ONU lleva la antorcha olímpica

La mañana del viernes la antorcha olímpica llegó a Pyeongchang en manos de Choi Seung Hung, el niño de 15 años que cantó el himno de Corea del Sur en el cierre de los Juegos de Sochi, en 2014.

El símbolo fue entregado al presidente Bach, quien a su vez la compartió con el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miroslav Lajcak, quien corrió con él a través de las calles del resort Alpensia, donde se llevará a cabo la competencia del icónico salto de esquí.

“La antorcha olímpica es un símbolo de paz, un símbolo de juventud, un símbolo del deporte de la comunicación, de tradición y de esperanza. Es probablemente el mejor de los símbolos en este momento que vive el mundo”, dijo al equipo de comunicaciones del Comité Olímpico.

Lajcak reiteró la importancia de la Tregua Olímpica, y aseguró estar muy complacido de poder mantener esa tradición, que data de la antigua Grecia.

Además, aseguró que el deporte y la diplomacia tienen mucho en común, ya que ambos buscan mantener la paz y unir a las personas.

ONU/Mark Garten
El Secretario General durante su participación en en el foro inaugural de compromiso global y empoderamiento sobre desarrollo sostenible, celebrado en la Universidad de Yonsei en Seúl.

Guterres aboga por los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Seúl

El jueves, antes de partir hacia Pyeongchang, el Secretario General de la ONU y el presidente de la Asamblea participaron en el foro inaugural de compromiso global y empoderamiento sobre desarrollo sostenible, celebrado en la Universidad de Yonsei en Seúl.

António Guterres destacó la importancia de la colaboración para transformar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en beneficios para toda la humanidad y pidió a todos los sectores de la sociedad que se involucren activamente en este esfuerzo. Además, subrayó que los esfuerzos para implementar la Agenda 2030 deben ir más allá de los esfuerzos diplomáticos y programas gubernamentales.

“La sociedad civil, la academia y el sector privado, todos tienen que movilizarse para encontrar los recursos necesarios para alcanzar los Objetivos”, dijo.

Guterres y Lajcak también se reunieron con el ex Secretario General Ban-Ki Moon y con el Primer Ministro de Corea, Lee Nak-yon, así como con numerosos atletas que participan en los Juegos Olímpicos.