Tras el huracán María, Dominica busca reconstruirse mejor

28 Diciembre 2017

Tres meses después de que el huracán María asolara Dominica, la población sigue muy afectada. Sin embargo, la fase post-emergencia representa una serie de oportunidades para reconstruir mejor y aumentar la resiliencia de la isla caribeña.

El huracán María, de categoría 5, golpeó a Dominica el 18 de septiembre, dejando a 31 personas muertas y cerca de 57.000 personas afectadas.

“Tres meses después del desastre, la situación está bastante mejor, pero sigue siendo difícil para muchos”, dijo Luca Renda, el líder del equipo de respuesta de las Naciones Unidas a la crisis en Dominica, en una entrevista con Noticias ONU.

“Las necesidades básicas están cubiertas. La gran mayoría de los niños van a la escuela y las tiendas y mercados han reabierto. Sin embargo, un tercio de la población permanece desplazada, quedándose en casa de familiares o amigos. Solo un 10% tiene electricidad, y una tercera parte no tiene acceso directo al agua (potable)”, detalla Renda, que también es coordinador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en la isla.

Además, más del 40% de los edificios fueron destruidos o severamente dañados por el huracán.

El sector agrícola, generador de empleos en la isla, sufrió un gran impacto con la totalidad de los cultivos destruidos.

Una respuesta internacional generosa

Después del desastre, la ONU instaló una Unidad de Gestión de Crisis, integrada por miembros del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de la Oficina de la ONU de Coordinación para Asuntos Humanitarios (OCHA).

La evaluación de las necesidades post-desastre liderada por un equipo de alto nivel del PNUD y el Banco Mundial cifró en 1.300 millones de dólares la financiación necesaria para la recuperación de la isla.

Un evento de alto nivel, organizado en noviembre en Nueva York por el PNUD y la Comunidad del Caribe (CARICOM), logró recaudar 2.400 millones de dólares para los países del Caribe afectadas por los huracanes Irma y María, superando todas las expectativas.

“El camino hacia la recuperación va a ser largo y difícil pero la movilización de la comunidad internacional ha sido generosa”, afirma Renda, que reconoce que las necesidades son “enormes”. Hasta la fecha, el financiamiento alcanza el 65%.

Reconstruir mejor

Para reconstruir e inyectar el efectivo necesario en las comunidades, más de 800 dominiqueses afectados por el huracán recibieron capacitación y fueron empleados temporalmente como parte del Programa Nacional de Empleo, para limpiar escombros alrededor de instalaciones de salud, carreteras, escuelas y también en ríos. La estrategia respaldada por el PNUD busca colocar a las personas afectadas en el centro del proceso de recuperación. Casi la mitad del número total de trabajadores contratados temporalmente son mujeres, ganando, hasta mediados de 2018, más del doble del salario mínimo dominicano.

“Es una oportunidad para reconstruir mejor”, asevera Luca Renda. “Hemos revisado los códigos de construcción para que se adapten a un huracán de categoría 5. Hemos traído a expertos internacionales. También hemos puesto en marcha un programa de certificación y entrenamiento para constructores e ingenieros, que va a permitir que en la reconstrucción se adopten prácticas que hagan las estructuras más resistentes”, explica.

La ONU busca también fortalecer la economía, trabajando conjuntamente con el gobierno. La agricultura, en particular, será un sector prioritario, ya que emplea al 25% de la mano de obra de Dominica.

“Estamos entrando en una nueva era, donde tenemos que prepararnos y adoptar nuevas prácticas de desarrollo, de construcción y de manejo de la economía, porque no hay otras opciones. Las islas del Caribe necesitan reconstruir mejor y adoptar soluciones para ser más resilientes”, afirmó Renda.