Myanmar: “La ONU puede ayudar con el retorno de los rohingyas”

12 Diciembre 2017

La ONU puede apoyar a las autoridades de Myanmar a implementar un retorno “seguro, digno y voluntario” de los refugiados rohingyas a su lugar de origen, dijo este martes Jeffrey Feltman, el jefe de Asuntos Políticos de la ONU, en el Consejo de Seguridad.

A la fecha se estima que más de 626.000 rohingyas huyeron a Bangladesh desde el 25 de agosto tras operaciones militares ejecutadas por el gobierno. Si bien han disminuido, las llegadas de refugiados no cesan.

El acuerdo entre Bangladesh y Myanmar concluido el 23 de noviembre ayudará a encontrar una solución, pero esos retornos se deben acompañar de verdaderos esfuerzos de reconciliación, dijo Jeffrey Feltman en el Consejo de Seguridad.

El jefe de Asuntos Políticos urgió nuevamente a los dirigentes de Myanmar y a los militares a condenar los llamados al odio y la violencia racial. Les alentó a adoptar medidas para disminuir tensiones entre las comunidades y crear un entorno para una repatriación “segura y digna”.

“Hemos resaltado con las autoridades que las capacidades, las buenas prácticas, y la extensa experiencia de las Naciones Unidas pueden ayudar a implementar sus propósitos declarados de manera oportuna y eficaz”, indicó.

Asimismo, Feltman afirmó que si bien la visita de Aung San Suu Kyi, consejera de Estado, al Estado de Rakhine el 2 de noviembre constituye “un paso importante”, el acceso humanitario a la región era insuficiente.

Por su parte Pramila Patten, la representante especial de la ONU para la violencia sexual en conflictos, informó que visitará a Myanmar del 14 al 16 de diciembre. Relató su visita a Bangladesh en noviembre, donde se reunió con refugiadas que fueron víctimas de violencia sexual en Myanmar.

“Cada mujer, cada niña con quien hablé ha sufrido violencia sexual o ha sido testigo de dicha violencia, incluyendo violaciones, violaciones masivas por múltiples soldados, desnudez y humillación pública, y esclavitud sexual”, denunció.

Pidió una resolución del Consejo de Seguridad para que cesen inmediatamente la violencia contra la población en el Estado de Rakhine y para que los responsables de esas atrocidades rindan cuentas.