Burundi: Secretario General condena cualquier intento de derrocar al gobierno por la fuerza militar

15 Mayo 2015

El Secretario General de Naciones Unidas pidió calma y moderación en Burundi y condenó todos los intentos de derrocar al gobierno electo mediante la fuerza militar.

A través de un comunicado emitido por su portavoz, Ban Ki-moon pidió a los líderes políticos del país que rechacen de manera clara y abierta el uso de violencia, que se abstengan de los actos de venganza y que controlen a sus militantes.

“El Secretario General está muy preocupado por la situación en Burundi desde el anuncio de la candidatura electoral del presidente (Pierre) Nkurunziza, y especialmente después de la declaración el 13 de mayo de un golpe de Estado”, decía el comunicado.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que supuestamente se había declarado un golpe de Estado en la capital de Burundi, Bujumbura, después de que el presidente partiera para la Cumbre de la Comunidad de África Oriental, convocada para resolver la crisis.

Poco después de que el partido gobernante del país nominara el 26 de abril a Nkurunziza como su candidato presidencial para un tercer mandato, irrumpieron las protestas populares. El brote de violencia ha forzado a miles de personas a huir a países vecinos, según la ONU.

En el comunicado, Ban recordó que cualquier responsable de ordenar o cometer violaciones contra los derechos humanos deberá rendir cuentas. “En este aspecto, confía plenamente en que el Consejo de Seguridad evaluará las diferentes herramientas de las que dispone a la hora de examinar la situación en Burundi, incluyendo la correspondiente rendición de cuentas”, expresaba el comunicado.

El titular de la ONU está en contacto con los líderes de la región y a través de su enviado especial para la región de los Grandes Lagos, Said Dijnnit, con el objetivo de seguir colaborando con la Unión Africana y otros socios para resolver la crisis en Burundi.

Mientras tanto, las agencias humanitarias de la ONU acordaron desarrollar un plan de respuesta regional para lidiar con el éxodo de refugiados que huyen de Burundi a otros países, conforme la crisis se agrava tras el estallido de la violencia hace unas semanas.

Los representantes regionales de OCHA, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) llegaron al acuerdo tras una consulta de dos días que concluyó ayer en Nairobi, Kenya.

El plan será finalizado antes de fin de mes y abarca un periodo inicial de seis meses a partir del 1 de abril de 2015, fecha en que empezó el flujo de refugiados. Unos 55.000 solicitantes de asilo de Burundi han buscado refugio en Rwanda, Tanzania y la República Democrática del Congo en las últimas seis semanas y se prevé que esta cifra siga creciendo rápidamente.

 

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