"Las víctimas del conflicto sirio no pueden ser sólo una estadística", asegura envidado especial de la ONU

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura (der.) participa en Ginebra de las consultas sobre el conflicto en el país. Foto: ONU/Violaine Martin
El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura (der.) participa en Ginebra de las consultas sobre el conflicto en el país. Foto: ONU/Violaine Martin

"Las víctimas del conflicto sirio no pueden ser sólo una estadística", asegura envidado especial de la ONU

La inmensidad del sufrimiento humano en Siria nos obliga a explorar hasta las posibilidades más remotas de paz, afirmó hoy el representante especial del Secretario General de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.

En un encuentro en Ginebra donde se realizan consultas con las partes del conflicto en ese país árabe, de Mistura subrayó que un día cesará el uso de las armas, pero cuanto antes esto ocurra, se salvarán más vidas.

“No debemos permitir que las víctimas del conflicto sean sólo una estadística”, dijo, en referencia a las 125.000 reportadas desde el inicio de las hostilidades.

El enviado explicó que se ha comenzado una serie de consultas por separado con los actores involucrados en el conflicto para evaluar la factibilidad de la celebración de otra ronda de negociaciones.

"Tenemos el deber de intentarlo y no rendirnos. El Secretario General lo ha dicho: la ONU no abandonará al pueblo sirio, aunque la situación parezca sumamente difícil o incluso una 'misión imposible'”, dijo.

Añadió que las consultas no tienen principio, medio, ni final. Tampoco mencionó el nombre de los participantes, aunque indicó que se prepara para escuchar el mayor número de voces.

"No es una gran mesa redonda con representación multilateral, ni se debe esperar un comunicado final. No son negociaciones de paz. Son realizadas a puerta cerrada, con un perfil bajo, para consultar sobre la crisis actual y el destino final del país”, dijo de Mistura.

No obstante su alcance limitado, el enviado especial afirmó que se trataba de un esfuerzo intenso y serio, y que no se podía tener el lujo de no intentar buscar la paz.