Los países ricos no deben convertirse en comunidades xenófobas cerradas: Alto Comisionado

10 Diciembre 2014

Los países ricos no deben convertirse en comunidades cerradas con una población que aparte la vista de las manchas de sangre que hay en su puerta, dijo hoy el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

En un comunicado con motivo del Día de esas garantías fundamentales, Zeid Ra´ad Al Hussein agregó que se debe poner fin a la idea de que los migrantes son “hordas invasoras” que amenazan el estilo de vida de los países desarrollados y pretenden saltarse el orden establecido.

Asimismo, apuntó que los Estados deben actuar respetando a cabalidad los derechos humanos de todas las personas, incluidos los migrantes.

Zeid subrayó que la crisis de migrantes en el mundo entero requiere una acción urgente y racional.

“Los intentos unilaterales de cerrar fronteras son casi inútiles y la respuesta no puede basarse únicamente en planes agresivos que a menudo resultan contraproducentes”, advirtió.

En este sentido, recordó que ese tipo de políticas no disminuyen la migración sino que exacerban los riesgos que la gente asume y dan lugar a zonas fronterizas sin leyes donde reina la impunidad y no se respeta la dignidad humana.

El Alto Comisionado añadió que muchos países parecen ver a los migrantes, sobre todo a los que se encuentran en situación irregular, como gente que no merece ejercer sus derechos humanos y apuntó que si bien los Estados tienen la potestad de determinar quién entra a su territorio, deben cumplir con las provisiones que exigen las leyes internacionales.

 

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