Alta Comisionada pide cautela al gobierno de Myanmar

26 Septiembre 2007

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, recordó hoy al gobierno de Myanmar que el uso excesivo de la fuerza y la detención arbitraria son contrarios al derecho internacional.

En un comunicado, Arbour urgió a las autoridades de ese país a permitir la expresión pacífica de disidentes y a respetar las leyes de derechos humanos en su respuesta a las marchas pacíficas generalizadas.

La Alta Comisionada expresó profunda preocupación por el bienestar y la seguridad de los manifestantes, así como por los detenidos en las últimas semanas y por la líder de la oposición Aung San Suu Kyi.

Agregó que negar el goce de los derechos y libertades fundamentales puede constituir un delito penal para los individuos responsables.

Según informaciones de prensa, al menos cinco personas murieron hoy, entre ellas dos monjes budistas, y cerca de cien resultaron heridas cuando el ejército cargó contra los manifestantes en Yangón.

Alrededor de 200 personas, incluidos unos 80 monjes, fueron golpeados, detenidos y trasladados en vehículos militares a centros de detención, declararon testigos a varios medios de comunicación locales.

Las manifestaciones comenzaron el 19 de agosto para protestar por una elevada alza al precio de los combustibles, y la consecuente inflación que generaron, y han ido creciendo luego de que el gobierno detuviera a más de 200 manifestantes.

La semana pasada, los monjes budistas del país se sumaron al movimiento y detonaron una nueva oleada de manifestaciones de la población en general en búsqueda de mayor libertad y mejoras sociales.

 

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