Codex Alimentarius adopta nuevas normas en defensa de consumidores
Las normas sobre inocuidad de los alimentos del Codex se desarrollan con el asesoramiento científico de los comités de expertos de la FAO y la OMS, lo que garantiza un proceso riguroso. “Por este motivo las normas del Codex tienen tanto éxito a nivel mundial y están reconocidas por el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC)”, aseguró Kazuaki Miyagishima, secretario de la Comisión del Codex Alimentarius.
“Debido a que los países adoptan con frecuencia las normas del Codex en sus legislaciones nacionales, y algunas veces ven necesario incluso medidas adicionales en áreas que no quedan cubiertas por el Codex, es importante que las medidas suplementarias para garantizar la inocuidad se tomen usando los mismos principios rigurosos y reconocidos a nivel internacional, no solo para proteger a los consumidores, sino para asegurarse de que son consistentes con las reglas del comercio multilateral”, explicó Miyagishima.
La FAO y la OMS recibieron de forma positiva la iniciativa de la Comisión del Codex de buscar métodos para prevenir la resistencia antimicrobiana en las bacterias en los alimentos. Ambos organismos están preparados para apoyar el Codex en áreas como el uso de la nanoctecnología y la evaluación de problemas y ventajas del consumo de pescado.
Para recaudar los fondos necesarias para este nuevo trabajo, ambas organizaciones han lanzado la Iniciativa Mundial en pro del Asesoramiento Científico Relativo a la Alimentación (GIFSA, por sus siglas en inglés), en un esfuerzo para animar a los donantes y a la sociedad civil a apoyar la investigación científica a nivel internacional.
La reunión del Codex decidió desarrollar directrices adicionales para reducir la frecuencia de la salmonelosis y la campilo-bacteriosis en los pollos. Estas dos bacterias juntas causan una parte importante de las enfermedades de origen alimentario en el mundo. Encontrar una vía eficaz para solucionar este problema en todo el proceso que va desde la granja avícola al consumidor podría evitar cientos de miles de casos de enfermedades que se producen cada año.
La reunión contó este año con la participación de 133 países, el número más alto alcanzado hasta ahora en un encuentro de la Comisión.