FAO destaca importancia de sistemas agrícolas tradicionales en desarrollo sostenible

19 Octubre 2006

Muchos sistemas agrícolas tradicionales, conservados por generaciones de campesinos, constituyen todavía la base de la seguridad alimentaria para millones de comunidades rurales pobres en todo el mundo.

Sin embargo, estos sistemas, que han contribuido a mantener una biodiversidad clave para la supervivencia del planeta, corren el riesgo de desaparecer debido a fenómenos globales como el cambio climático, el éxodo rural y la rápida urbanización.

La conservación y el uso sostenible de este legado único será el tema central de un foro internacional organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) del 24 al 26 de octubre próximos.

Representantes gubernamentales, agricultores y científicos de todo el mundo compartirán sus conocimientos y experiencia sobre la conservación de los sistemas agrícolas tradicionales. Esta reunión también propondrá pasos concretos para el reconocimiento internacional de este patrimonio y de su gestión.

“Durante miles de años, las sociedades humanas han adaptado el medio ambiente en el que viven para poder sobrevivir, desarrollando ingeniosos sistemas agrícolas para garantizar su seguridad alimentaria, sus medios de vida y superar condiciones climáticas extremas, el aislamiento geográfico o la escasez de recursos naturales”, explica Parviz Koohafkan, director de Desarrollo Rural de la FAO y organizador del foro.

Para fortalecer los lazos entre el patrimonio agrícola y cultural, la FAO lanzó en 2002 la iniciativa de los Sistemas Ingeniosos del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), un programa mundial para la conservación y la gestión sostenible de sistemas agrícolas originales.

“Una de las principales características de la iniciativa SIPAM es el alto nivel de biodiversidad agrícola de los lugares que lo integran: en los Lares (Perú) es posible encontrar al menos 177 variedades únicas de papas; al menos 20 variedades tradicionales de arroz en los arrozales de China donde se crían peces y más de 100 variedades diferentes de dátiles en los palmerales de Argelia”, subrayó José Esquinas-Alcázar, secretario del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura,

“Pero tan valioso tesoro de la naturaleza puede desaparecer con rapidez si los custodios de este legado abandonan sus comunidades por falta de medios de subsistencia”, advirtió Esquinas-Alcázar.

Durante los últimos cuatro años, la iniciativa SIPAM ha desarrollado siete proyectos piloto de gestión dinámica en los sistemas agrícolas incas en la cordillera de los Andes en Perú, los oasis del Magreb, el sistema integrado de arrozales y cría de peces en China, los arrozales en terraza de Ifugao, en Filipinas y la isla de Chiloé, uno de los centros de origen de la papa.

A partir del año próximo, los sistemas piloto implementarán estrategias de manejo de conservación dinámica de los SIPAM a partir del aprendizaje de la fase piloto y de las deliberaciones del foro internacional de la semana próxima en Roma.

 

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