La agricultura libanesa muy castigada por la guerra, dice la FAO

La agricultura libanesa muy castigada por la guerra, dice la FAO

La agricultura del Líbano resultó muy afectada por el reciente conflicto armado, dijo hoy la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El organismo señaló que la producción frutícola, de hortalizas y de tabaco, los sistemas de regadío, maquinaria y estructuras agrícolas, la infraestructura rural y la producción pecuaria, la pesca y la silvicultura están sufriendo las consecuencias del conflicto.

Indicó que como resultado de los bombardeos ardieron huertos, se dañaron carreteras rurales, granjas, maquinaria y sistemas de regadío, los animales resultaron muertos o heridos y se destruyeron embarcaciones, instalaciones y aperos de pesca.

Los daños indirectos afectaron a todas las zonas agrícolas en el Líbano, incluso las que no resultaron tocadas por la guerra, debido a la destrucción de infraestructuras para la comercialización.

Las principales carreteras y los camiones fueron objetivo de las bombas, y la mano de obra agrícola, en su mayoría extranjera, abandonó el país.

El total de las pérdidas fue especialmente relevante porque el conflicto se desarrolló en el momento culminante de la cosecha de determinados cultivos y del mantenimiento de otros. La crisis agrícola y del sector pesquero se agravó por el bloqueo de puertos y aeropuertos y el uso de bombas de racimo en campos y pastizales.

Las bombas de racimo cayeron en muchos campos de cultivo y zonas de pastoreo, por lo que suponen una seria amenaza ante la reanudación de las labores agrícolas.

Las iniciativas de la FAO en apoyo a la estrategia de rehabilitación del Líbano incluyen una misión para la evaluación de los daños y las necesidades en el sector agrícola.

En este grupo se incluyen especialistas en producción de cereales, producción pecuaria, pesca y bosques, junto con un jefe de misión especializado en emergencias y rehabilitación y encargado de analizar el impacto socioeconómico.

Existe otro proyecto de la FAO destinado a fortalecer los servicios veterinarios para prevenir y combatir la gripe aviar -lo que podría suponer graves pérdidas a la industria avícola y la economía rural-, a la vez que se protege la salud humana.