OIT advierte que las nuevas tecnologías afectarán el empleo

15 Septiembre 2006

La introducción de nuevas tecnologías será un factor decisivo en el aumento de la productividad en el sector minorista, pero al mismo tiempo afectará los niveles y la calidad de los empleos, afirmó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Como ejemplo, el organismo de la ONU tomó el caso de la llamada tecnología RFID, que sustituirá la de los códigos de barras y que permite la transmisión, sin necesidad de contacto personal y a través de una frecuencia de radio, de datos como precio, fabricante, fecha de vencimiento y peso.

Esta tecnología hará posible que los comerciantes aumenten la satisfacción del cliente e impulsen un aumento en la productividad y la competitividad.

También aumentará la seguridad de los alimentos, a través de una mayor capacidad para rastrear ganado, obtener información de productos o evitar la falsificación.

La OIT agregó que sólo los comercios más grandes pondrán utilizar la nueva tecnología en el futuro inmediato ya que costaría entre 340 y 380 millones de dólares para una empresa con ocho centros de distribución y más de un millar de tiendas. Si bien estos costos resultan prohibitivos para todos excepto los más grandes, los ahorros que puede generar son inmensos.

Sin embargo, continuó el estudio, debido a que reduce la demanda de mano de obra, la introducción de nuevas tecnologías suele ir acompañada por los temores de pérdida de puestos de trabajo. “ Pero la mayoría de los economistas destacan que históricamente la introducción de cambios tecnológicos y el crecimiento de la productividad han producido una expansión en vez de una contracción del empleo y un aumento en las ganancias”, dijo el experto en el sector comercial de la OIT John Sendanyoye.

Según el informe, el personal puede ser reorientado a la realización de tareas con mayor valor agregado, como los servicios de asesoría a clientes. “La introducción de la tecnología cambia las demandas de empleo, al eliminar rutinas de almacenamiento. El personal puede ser apoyado en este proceso de transición con actividades de capacitación y de desarrollo profesional”, dijo Sendanyoye.

El informe agregó que mediante diálogo social y capacitación adecuada tanto los empleadores como los trabajadores pueden obtener beneficios derivados de mayor productividad, satisfacción del cliente, mejora en las condiciones laborales, y mayores beneficios para los trabajadores.

Dado que el proceso de reemplazo del código de barras por la RFID no será completado antes de 15 años, las autoridades públicas y los interlocutores sociales tienen tiempo para examinar las consecuencias de esta tecnología y para aplicar medidas que garanticen que los beneficios sean muy superiores a sus efectos negativos, dice el informe.

 

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