Secretario General pide al Consejo de Seguridad que condene ataque israelí contra Qana

30 Julio 2006

El Secretario General de la ONU solicitó al Consejo de Seguridad que condene en los términos más enérgicos posibles el ataque israelí cometido contra la localidad de Qana, en el que, según informes preliminares de las autoridades libaneses, murieron más de 50 personas, de las cuales al menos 37 eran niños.

Kofi Annan intervino en una reunión de emergencia solicitada por Líbano.

“Se necesita emprender acción ahora, antes de que más niños, mujeres y hombres se conviertan en víctimas de un conflicto sobre el cual no tienen control. Reitero por lo tanto mi llamamiento para un cese inmediato de las hostilidades, para permitir que llegue la ayuda humanitaria requerida con urgencia, dijo Annan.

El Secretario General imploró a los miembros del Consejo a que dejen de lado sus diferencias respecto a la secuencia de acciones requeridas para poner fin a la violencia y a que se pongan de acuerdo en el punto más urgente: el cese inmediato de hostilidades.

El titular de la ONU sostuvo que se puede trabajar simultáneamente para acordar el marco político necesario para un alto el fuego duradero y una solución sostenible: el fortalecimiento del gobierno libanés, el desarme de todas las milicias y la implementación de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad.

Annan informó al Consejo que el primer ministro libanés, Fuad Siniora, le comunicó que suspenderá su participación en esfuerzos diplomáticos hasta que cese el fuego.

Por otra parte, dijo que un grupo de manifestantes irrumpieron contra la sede de la ONU en Beirut y le prendieron fuego. El incendio fue extinguido y los manifestantes salieron del edificio después de que las fuerzas armadas libanesas intervinieron.

“La autoridad y la reputación del Consejo está en juego. La gente ha tomado nota de que ha fallado en actuar con firmeza y rapidez durante esta crisis. Los eventos en Beirut se debieron en parte a la expresión de esa frustración. Los insto a actuar ahora por el bien del pueblo de la región y de esta Organización, dijo Annan.

Agregó que tanto Hizbulá como Israel han cometido serias violaciones del derecho internacional humanitario.

Recordó que los actuales enfrentamientos comenzaron el 12 de julio con un ataque sin provocación de Hizbulá contra Israel y el secuestro de dos soldados Israelíes. Desde entonces, Hizbolá ha continuado lanzando cohetes indiscriminadamente contra el norte de Israel, desde posiciones que están aparentmente localizadas en medio de poblaciones civiles.

“Nadie disputa el derecho de autodefensa de Israel”, manifestó Annan. “Pero la manera en que se está defendiendo está causando muerte y sufrimiento en una escala totalmente inaceptable”.

Líbano e Israel también participaron en la reunión del Consejo.

El representante libanés, Nouhad Mahmoud, señaló que se han rescatado ya 60 cadáveres de los escombros, en la mayoría mujeres y niños, y pidió que se emprenda sin demora una investigación eficaz de lo que calificó de “masacre” y de otros ataques perpetrados por Israel durante las últimas tres semanas en tierra libanesa.

Por su parte, el embajador israelí ante la ONU, Dan Gillerman, expresó pesar por las muertes de los civiles en Qana e insistió en que la población civil nunca ha sido blanco de ataque de Israel.

Señaló que hará disponible una película que muestra a Hizbulá lanzando un misil desde detrás de una residencia civil de tres pisos, similar a la que fue atacada hoy.

Gillerman dijo que el grupo terrorista lanzó hoy más de 100 misiles contra territorio israelí. “Nos defendemos de estas acciones”, dijo, “y a veces ocurren errores trágicos”. Sugirió que tal vez el ataque sea precisamente lo que Hisbulá haya querido en un día en que la Secretaria de Estado Condoleeza Rice se encontraba en la región para encontrar un arreglo político.

Imploró al Consejo que no pida un cese de hostilidades.

“Se debe desarmar totalmente a Hisbulá”, dijo el diplomático israelí. Advirtió que si hoy se declara un alto el fuego y esa milicia mantiene su capacidad y su arsenal, ésta resurgirá otra vez, no solamente contra Israel contra el pueblo libanés, sino contra toda la región y la civilización entera.