Niños y niñas de América Latina demandan a G-8 acciones efectivas contra la violencia

Niños y niñas de América Latina demandan a G-8 acciones efectivas contra la violencia

En una videoconferencia con participantes del “G-8 Juvenil” reunido en Rusia, jóvenes de Nicaragua, Honduras y México expusieron hoy cómo la violencia afecta su vida cotidiana, informó la oficina regional de UNICEF para América Latina.

La reunión virtual acordó pedir a los líderes de las ocho principales potencias industriales del planeta, integrantes del Grupo de los 8, que se reúnen a partir de mañana en la ciudad rusa de San Petersburgo, “respuestas inmediatas y viables” para erradicar estas violaciones a sus derechos.

Al encuentro juvenil asisten 64 jóvenes entre 13 y 17 años procedentes de los países del Grupo de los 8 y se desarrolla en Pushkin, cerca de San Petersburgo, del 7 al 18 de julio. La reunión fue organizada conjuntamente por el Gobierno de la Federación de Rusia y UNICEF.

Los niños y adolescentes discuten los mismos temas que los líderes del G-8: educación, seguridad energética y el VIH/SIDA, y agregaron el tema de la violencia.

En la videoconferencia participaron representantes de los países en desarrollo de todo el planeta y los jóvenes del G-8 Juvenil se comprometieron a incluir estos puntos en la declaración que presentarán el domingo a la cumbre.

Es la primera ocasión que la reunión de los líderes del Grupo de los 8 contiene un intercambio directo con niños y niñas. El grupo está integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Francia, Japón, el Reino Unido y Rusia.

Los siete jóvenes de Nicaragua, Honduras y México, que participaron desde la capital mexicana, están involucrados en proyectos de la organización no gubernamental internacional Save the Children.

Algunos de ellos formaron parte de las consultas nacionales que se han realizado en el proceso de elaboración del Estudio sobre Violencia contra Niños del Secretario General de las Naciones Unidas que se presentará durante la próxima Asamblea General.

“Te pego porque te quiero”, sigue siendo una forma de educar de muchos padres en América Latina. La escuela en muchas ocasiones tampoco es un lugar seguro para los niños y niñas. El castigo corporal todavía es realidad en muchas aulas en América Latina, contaron los jóvenes.

En su mensaje a los líderes del Grupo de los 8, los niños y niñas reunidos en México subrayaron que los gobiernos tienen la obligación de garantizar y proteger los derechos de los niños. “Tienen que divulgar nuestros derechos, sensibilizar a la gente sobre ellos y reforzar su cumplimiento,” dijo un joven de Nicaragua.

Los jóvenes subrayaron que los gobiernos deben desarrollar y aplicar políticas públicas para prevenir la violencia contra niños y apoyar a los que sufren por ésta así como de sus consecuencias. Esto incluye el desarrollo de reformas legales para mejorar la protección de niños, niñas y adolescentes contra diferentes formas de violencia como el castigo corporal o la explotación y el abuso sexual.

Según los jóvenes latinoamericanos, los tres lugares principales donde se tendría que enseñar la tolerancia y la no-violencia son la familia, la escuela y la comunidad.

Para atacar el problema del castigo corporal en las familias y en las escuelas, los participantes pidieron a los líderes del G-8 apoyar campañas públicas de sensibilización para padres y para maestros sobre el impacto negativo de estos castigos, y subrayaron la importancia de que niños, niñas y adolescentes estén altamente involucrados en el desarrollo de todos los programas que les afecten.