Sudán: ONU advierte inminencia de desastre humanitario si no se toman medidas urgentes

5 Mayo 2006

“Si queremos evitar una pérdida de vidas masiva e inminente, necesitamos medidas inmediatas del gobierno de Sudán, de los rebeldes, del Consejo de Seguridad de la ONU y de los gobiernos donantes”, advirtió hoy Jan Egeland, Coordinador Ayuda Humanitaria de la ONU, en un artículo editorial sobre la situación en Darfur.

En la columna, publicada en The Wall Street Journal, Egeland subraya la urgencia de asistir y proteger a la población desplazada en esa región sudanesa y destaca la importancia de alcanzar un acuerdo político que ponga fin a la violencia de una vez por todas.

El secretario general adjunto de la ONU visitará Darfur este fin de semana luego de que el gobierno de Sudán le negara el acceso a esa región el mes pasado.

Luego de dos años de avances importantes en el frente humanitario en Darfur, una ola de renovada violencia de todas las partes del conflicto, sumada a los crecientes obstáculos del gobierno y a la disminución de los fondos, pone en peligro cualquier logro, explicó el funcionario en su artículo.

“En 2004 teníamos sólo 230 trabajadores en el terreno para asistir a 350,000 personas, hoy ayudamos a diez veces esa cantidad o la mitad de la población de Darfur”, puntualizó.

Agregó que de entonces a la fecha, la ONU y las organizaciones no gubernamentales que operan en Darfur han contribuido a reducir en dos tercios la mortalidad entre los desplazados, además de haber disminuido a la mitad la desnutrición.

Sin embargo, los operativos de limpieza étnica y las campañas de terror de las milicias gubernamentales se han recrudecido, destruyendo vidas y medios de subsistencia impunemente, mientras que los rebeldes continúan atacando a los civiles y a los trabajadores humanitarios, apuntó Egeland.

Además, las aportaciones de los donantes han disminuido y la ONU cuenta sólo con el 20% de la cantidad requerida para asistir a la población, lo que ha obligado a anunciar recortes en las raciones alimenticias.

“Necesitamos avances urgentes en todos los frentes –seguridad, humanitario y político– para evitar que la cuota de muertes en Darfur crezca exponencialmente”, concluyó Egeland.

Por su parte, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, declaró tras una semana de visita en Sudán que la situación en Darfur es tan crítica y aún peor en algunos aspectos, de lo que era en septiembre de 2004, fecha de su viaje anterior a esa región.

Enfatizó la impunidad imperante ante los atropellos de las garantías fundamentales y sostuvo que la responsabilidad del gobierno de proteger a su población no sólo significa acabar con estas violaciones, sino prevenirlas en el futuro y castigar a los responsables. “Donde hay impunidad, no hay protección”, afirmó.

 

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