FAO auspicia reunión de pequeños Estados insulares en desarrollo

18 Noviembre 2005

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) auspicia una conferencia ministerial sobre los problemas de los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países costeros de tierras bajas.

El evento –que comenzó hoy a en la sede de la FAO en Roma- reúne a medio centenar de ministros y funcionarios de alto nivel de los departamentos de Agricultura de 34 países, y a más de 30 responsables de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales internacionales, además de representantes de diversos organismos de la ONU.

Los participantes en la reunión discutirán cómo integrar mejor la agricultura, la silvicultura y la pesca en las economías de los pequeños Estados insulares para elevar el nivel de la nutrición y la seguridad alimentaria de su población, al tiempo que se generan nuevas oportunidades de empleo.

Los Estados insulares y los países costeros de tierras bajas son los que más sufren a causa del cambio climático, los huracanes, los ciclones y los tifones, como se pudo comprobar cuando algunos fueron afectados por el tsunami de diciembre de 2004, que provocó la muerte de miles de personas y la destrucción de sus frágiles economías.

Además de los desastres naturales, estas naciones deben hacer frente a diversas amenazas para la salud, la economía y los medios de subsistencia de sus habitantes.

Según Nadia Scialabba, oficial superior de la FAO y coordinadora para estos países, “esta reunión buscará la forma de incrementar la eficacia del sector agrícola, forestal y de la pesca, y hacer recomendaciones sobre una política de desarrollo integral”.

Los ministros tienen sobre la mesa propuestas de proyectos concretos, centrados en los lazos transectoriales de áreas como el turismo y el desarrollo rural y medioambiental, con el fin de reforzar la economía y el campo social y medioambiental de los pequeños Estados insulares.

En un informe de antecedentes preparado para la conferencia se subraya que los PEID se caracterizan por tener estructuras económicas y niveles de desarrollo muy variados: algunos de ellos dependen de la agricultura, la silvicultura y la pesca, mientras que otros basan su desarrollo económico en sectores como el turismo.

“La inestabilidad en la producción agrícola y las exportaciones y la creciente dependencia en costosas importaciones de alimentos han potenciado la vulnerabilidad, provocada a menudo por factores que escapan al control de los Estados insulares, como son la caída de los precios de los productos agrícolas básicos y requisitos comerciales más exigentes”, aseguró el economista de la FAO Deep Ford.

La diversidad agrícola y las prácticas de cultivo adecuadas no solamente sirven para mejorar la seguridad alimentaria de los isleños, sino que limitan los estragos a los que se hacen frente los países cuando son golpeados por desastres naturales como huracanes, ciclones y tifones, según el documento de la FAO.

Los sistemas diversificados de producción agrícola, una gestión eficaz de los recursos pesqueros y el uso de cultivos resistentes a los huracanes, junto a las buenas prácticas en el sector forestal, servirían para mejorar las condiciones de vida de la población local.

Según la FAO, para romper el círculo vicioso de la malnutrición y la dependencia de los factores externos, es esencial que el crecimiento económico de los Estados insulares se base en programas y políticas de desarrollo agrícola, pesquero y forestal sostenibles, al tiempo que reducen su dependencia de los alimentos importados y de los mercados de exportación preferenciales e incrementan su capacidad de hacer frente a las difíciles condiciones ambientales.

 

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