ISDR: Deslaves en Centroamérica y México reiteran urgencia de prepararse para desastres naturales

6 Octubre 2005

Las lluvias torrenciales causantes de las inundaciones y deslaves que dejaron cientos de muertos en Centroamérica y el sureste y sur de México probaron una vez más que los países necesitan estar mejor preparados para los desastres naturales, recalcó hoy la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres (ISDR).

Según datos de la ONU, los deslaves cuentan por más de dos terceras partes del total de la población afectada por siniestros naturales.

Las lluvias torrenciales provocadas por el huracán Stan desbordaron los ríos, saturaron de humedad los suelos y desencadenaron avalanchas de lodo en las zonas donde habita la población más vulnerable.

Sálvano Briceño, director de la ISDR –una iniciativa de la ONU-, señaló que para reducir el número de víctimas y de damnificados por los fenómenos naturales, hace falta que cada gobierno de las áreas propensas a desastres tenga entre sus prioridades la reducción de riesgos, lo que incluye un mapa detallado del uso y urbanización de los terrenos comprendidos en dichas zonas.

“Las causas siempre son las mismas, las habitaciones, en especial de la gente más pobre se ubican siempre en las laderas de las montañas donde hay gran riesgo de deslizamiento del terreno que cuando llueve, se vuelven más frágiles e inmediatamente causan el desastre", indicó.

En enero de 2005 en Kobe, Japón, un grupo de gobiernos propuso un plan de acción para la prevención y respuesta ante los desastres.

“Este plan de acción tiene que implementarse lo más pronto posible si queremos revertir la tendencia al alza de la pérdidas sociales y económicas debidas a las catástrofes naturales. Los gobiernos tienen que invertir más en la prevención de desastres”, puntualizó Briceño.

 

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