OPS aclara que cadáveres no ocasionan epidemias en casos de desastres

OPS aclara que cadáveres no ocasionan epidemias en casos de desastres

Las epidemias no ocurren espontáneamente después de un desastre y los cadáveres no conducen a brotes de enfermedades, aseguró hoy la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Cuando se asocian cadáveres con epidemias, muchas veces las autoridades tienden a tomar decisiones erróneas, como hacer entierros masivos, aseguraron expertos de la OPS, y agregaron que las consecuencias de estas decisiones son dramáticas y se suman a las del propio desastre.

Este tema de salud salió a la luz a partir de la información de la Dirección de Protección Civil de Haití, en donde se reportan más de 1.013 muertos y un número mayor de desaparecidos luego de las inundaciones provocadas por el paso de la tormenta tropical Jeanne.

Para enfrentar las consecuencias de los últimos desastres, la OPS y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han movilizado equipos de coordinadores de desastre, médicos, ingenieros civiles y sanitarios, expertos de sistemas de salud y personal de manejo de suministros, a Haití. También han apelado a la comunidad internacional a que ayuden y están coordinando los envíos de los suministros vitales mediante su Sistema de Manejo de Suministros Humanitarios (SUMA).

“Lamentablemente seguimos siendo testigos del empleo de fosas comunes y de cremaciones masivas para una rápida disposición de los cuerpos, a partir de mitos y creencias de que los cadáveres representan un alto riesgo como focos de epidemias”, explicó Mirta Roses Periago, directora de la OPS. Los agentes que causan enfermedades contagiosas no sobreviven mucho tiempo en un cuerpo muerto.

Además, señaló, “lo más grave es que estas acciones se realizan sin respetar los procesos de identificación ni preservación de individualidad de los cuerpos, lo cual no sólo contraviene las normas culturales y las creencias religiosas de la población, sino que genera consecuencias sociales, psicológicas, emocionales, económicas, legales y jurídicas sobre la herencia, que agravan los daños originalmente ocasionados por el desastre”.

Cuando no se identifican adecuadamente los cuerpos, los cónyuges o los descendientes pueden quedar perdidos en un limbo legal, amén de que una situación así puede contribuir a desarrollar trastornos mentales asociados al desastre y a problemas posteriores en la rehabilitación, explicó la OPS.