Alto Comisionado para los Derechos Humanos condena los asesinatos en Saravena, Colombia

5 Noviembre 2003

La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó enérgicamente el homicidio de dos personas perpetrado ayer en la población de Saravena, departamento de Arauca, Colombia.

El padre Saulo Carreño Hernández, párroco de Saravena, y Maritza Linares Quiñónez, secretaria de la parroquia fueron asesinados a las dos de la tarde a la entrada del Hospital del Sarare, en dicho municipio.

El crimen reviste especial gravedad pues a su carácter de miembros de la población civil se añade la condición de personas relacionadas con el ministerio eclesiástico, señaló el Alto Comisionado en un comunicado.

El padre Carreño se distinguió por su compromiso con la defensa de los derechos humanos y por su actitud de servicios permanente a la comunidad de Saravena.

Ante estos acontecimientos, la Oficina del Alto Comisionado reiteró su llamamiento a los grupos armados ilegales conformados por miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), del Ejército de Liberación Nacional (ELN), de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y de otras agrupaciones paramilitares, para que cumplan con los principios humanitarios de distinción y protección de la población civil.

Del mismo modo, el Alto Comisionado expresó confianza en que las autoridades civiles y militares aclaren y sancionen el crimen.

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