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La 'Dama de Hierro' de Pakistán lidera la lucha por un futuro más justo para todos

Retrato de la artista pakistaní y defensora de los derechos de las personas con discapacidad, Muniba Mazari.

Sé exactamente cómo se siente ser discriminada, ser subestimada, ser cuestionada y que luego te digan que no eres lo suficientemente buena.

Cortesía Muniba Mazari Muniba Mazari, defensora mundialmente reconocida de la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad.

La 'Dama de Hierro' de Pakistán lidera la lucha por un futuro más justo para todos

Objetivos de Desarrollo Sostenible

Artista de fama mundial, presentadora de televisión en su país, activista de las mujeres y las personas con discapacidad… la silla de ruedas de Muniba Mazari no ha frenado su carrera. En una entrevista con Noticias ONU, define lo que es la inclusividad -no juzgar por las apariencias-, y lo que es un hombre con aplomo -no sentirse intimidado por el éxito de una mujer.

Muniba Mazari ha forjado una voz poderosa como artista, humanitaria y activista por los derechos de las personas con discapacidad, lo que le ha valido el apodo de "La Dama de Hierro de Pakistán".

A principios de este año, el Secretario General, António Guterres, nombró a la  Mazari Defensora de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), uniéndose a un reducido grupo de figuras públicas influyentes que utilizan sus plataformas para dedicarse a un futuro más justo para las personas y el planeta.

Cuando tenía 21 años, Mazari resultó gravemente herida en un accidente automovilístico que la dejó paralizada de la cintura hacia abajo. A pesar de enfrentar desafíos inmensos, se convirtió en una artista prominente –su obra ha sido exhibida en numerosas galerías prestigiosas del mundo entero–, oradora motivacional, humanitaria, defensora de los derechos de las personas con discapacidad, la primera mujer usuaria de silla de ruedas en ser presentadora de televisión en Pakistán, modelo y embajadora de buena voluntad para ONU Mujeres Pakistán.

En una entrevista con Hareem Ahmed de Noticias ONU, Mazari compartió su extraordinario viaje de resiliencia y determinación, su negativa a que su discapacidad la definiera y su visión de una sociedad verdaderamente inclusiva.

Convertir las barreras en puentes

Muniba Mazari: He aprendido que, si tienes el valor de enfrentar los desafíos de frente, y si eres persistente y consistentemente tratas de marcar la diferencia para ti y para las personas que te rodean, las barreras se convierten en puentes y las adversidades se convierten en oportunidades.

Mi nombramiento como Defensora de los ODS es un gran honor porque, como mujer que ha usado una silla de ruedas durante los últimos 17 años, sé exactamente cómo se siente ser discriminada, ser subestimada, ser cuestionada y que luego te digan que no eres lo suficientemente buena.

Me he dado cuenta de que si tienes la pasión para hacer las cosas, la gente te abre puertas y te acepta por tu determinación y tu pasión. Siempre he hecho esto y continuaré siendo la voz para aquellos que se quedan atrás, no porque no tengan voz, sino porque no tienen la plataforma adecuada para decir lo que tienen que decir.

Las personas con discapacidad en todo el mundo enfrentan estos problemas y prejuicios. A menudo se quedan atrás. A menudo se las deja invisibles y silenciadas, ya sea en las aulas, en los lugares de trabajo, en roles de liderazgo y, tristemente, incluso en los hogares. Como Defensora de los ODS, es mi responsabilidad representarlas.

Un hombre con muletas y dos niños cruzan una calle inundada en una zona residencial de Pakistán.
© UNICEF/Loulou d'Aki Unos niños y un hombre con muletas atraviesan las calles inundadas de Nowshera Kalan, una de las zonas más afectadas de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, en Pakistán.

Derechos no caridad

Noticias ONU: Usted ha dicho que la inclusión es un derecho humano básico, no caridad. ¿Cómo ve usted una sociedad verdaderamente inclusiva y qué barreras aún deben caer?

Muniba Mazari: Mucha gente piensa que la inclusión significa simpatía por las personas con capacidades diferentes. Necesitamos entender que una sociedad inclusiva debe tener una mentalidad inclusiva libre de prejuicios, etiquetas y juicios. Una sociedad inclusiva es imposible si juzgamos a las personas por su apariencia. Para mí, la inclusión se trata de aceptar a las personas por lo que son y en lo que creen, respetarlas y asegurarse de que nadie se sienta dejado atrás.

Idealmente, una sociedad inclusiva sería aquella en la que las personas no sean etiquetadas solo por ser diferentes y únicas, y un lugar donde todos se sientan vistos, escuchados y bienvenidos. Espero que quizás algún día logremos este sueño.

Noticias ONU: Usted ha enfatizado la importancia de los aliados masculinos en la lucha por la igualdad de género. ¿Qué tipo de apoyo cree que los hombres pueden ofrecer?

Muniba Mazari: Los hombres no pueden triunfar sin las mujeres, y las mujeres no pueden triunfar sin los hombres. No podemos luchar unos contra otros. Tenemos que luchar *los unos por los otros* y trabajar juntos como un equipo.

Mi hijo sabe que su madre no cocina, pero que trabaja todo el día y es apasionada por su trabajo, que ha ayudado a mucha gente en el camino. Si realmente queremos ver la diferencia, tenemos que criar a nuestros hijos en un entorno inclusivo.

Cuando hablamos de dar derechos a las mujeres, es como si les pidiéramos a los hombres que nos dieran sus derechos para que nosotras podamos prosperar. No es el caso. No estamos quitándoles derechos a los hombres para dárselos a las mujeres. El problema es que los hombres no tienen que pedir sus derechos básicos. Solo queremos que los hombres se mantengan a nuestro lado, que desaprendan muchas de las cosas que se les han enseñado y que vuelvan a aprender y entiendan que hombres y mujeres tienen que trabajar juntos para crecer y superarse.

Noticias ONU: ¿Cómo utiliza el arte y la narrativa como herramienta para el cambio social?

Muniba Mazari: La expresión creativa es tan importante, especialmente cuando hay tanta tristeza, oscuridad y dolor alrededor. El arte tiene el poder de sanar y transformar a las personas, y esta es la mejor manera de conectar con la gente a un nivel humano más profundo.

En mi viaje personal, el arte ha sido mi salvación, un espacio seguro donde puedo ser yo misma y expresar lo que estoy pasando. Necesitamos más artistas en el mundo porque necesitamos más sanación.

Una visitadora sanitaria comprueba la presión arterial de una mujer embarazada en un campamento médico en una aldea afectada por las inundaciones en Baluchistán, Pakistán.
© UNICEF/Zaidi Un trabajador sanitario realiza pruebas de presión arterial en una zona rural de la India.

Habilidades para la vida, no roles de género

Noticias ONU: ¿Cuáles son los mayores desafíos para lograr la igualdad de género en Pakistán hoy y cómo podemos superarlos?

Muniba Mazari: Necesitamos criar a nuestros hijos por igual. Los prejuicios están tan arraigados que ni siquiera los vemos como prejuicios. Cocinar y limpiar son habilidades básicas para la vida, no roles de género, pero si un hombre lava la ropa, la gente se ríe de él. Mi hermano lo hace en mi casa, en mi hogar. Él cocina cuando quiere. Yo no cocino porque no me apetece. Para mi hijo, es totalmente normal.

Hemos hecho un trabajo increíble criando niñas fuertes, y sabemos cómo abrirnos camino y cómo tomar la iniciativa. Pero ¿qué pasa con los niños que no saben qué hacer cuando ven a una mujer prosperar? Se sienten intimidados, se sienten amenazados.

Creo que es importante para nosotros criar hombres fuertes. Mi definición de un hombre fuerte es muy simple: Es un hombre que no se siente intimidado cuando ve a una niña o a una mujer prosperar y sobresalir en su carrera.

Noticias ONU: ¿Cuáles son las lagunas más urgentes que ve en los derechos y la accesibilidad de las personas con discapacidad?

Muniba Mazari: Una falta de aceptabilidad y una falta de accesibilidad.

Recuerdo cuando comencé mi viaje como artista, como presentadora de televisión, me dijeron: "Eres una mujer en silla de ruedas en Pakistán y las cosas serán difíciles. Serás la primera en hacer todo esto". Y recuerdo que dije: "Puede que sea la primera, pero no seré la última, porque lo que estoy haciendo ahora mismo es crear un camino para mucha gente que vendrá después de mí".

He visto cambiar las mentalidades; ha sido un camino largo y todavía queda un largo camino por recorrer, pero empecemos por aceptar a las personas por lo que son y darles el derecho de salir y vivir la vida al máximo.