14 Junio 2018

La aplicación de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad supone un antes y un después para ese colectivo, afirma la enviada especial del Secretario General de las Naciones Unidas para cuestiones de discapacidad y accesibilidad.

Durante la celebración de la undécima sesión de la Conferencia de los Estados Partes de dicho instrumento internacional que finaliza este jueves, María Soledad Cisternas Reyes explicó a Noticias ONU los avances para ese grupo de personas.

¿Cómo se está aplicando la Convención y qué ejemplos concretos puede darnos?

Uno ve claramente ejemplos concretos en los países cuando se hacen esfuerzos por la accesibilidad al espacio físico, pero aún falta mejorar en información y en tecnología. Pese a ello, vemos un avance en el ejercicio de derechos como la educación, el trabajo y hay un fuerte énfasis en la Conferencia de este año en la participación política y pública de las personas con discapacidad.

¿Cómo valora la situación actual en América Latina, el primer bloque de países que ratificó la convención?

Hay un fuerte interés. América Latina ha tenido un fuerte compromiso desde el inicio, tanto por parte de la sociedad civil como por los Estados, para implementar acciones en torno a la Convención. Por ejemplo, en uno de los eventos paralelos de la Conferencia dio a conocer el segundo Plan de Acción para el Decenio de las Américas sobre Personas con Discapacidad de la Organización de Estados Americanos, que constituye una innovación enorme dentro de la región.

¿Cuáles son los puntos más importantes del Plan o a los que Naciones Unidas puede prestar más apoyo?

Los diez puntos son muy importantes, pero yo quisiera resaltar el tema de los desastres naturales, ya que estamos en una región azotada por erupciones volcánicas, terremotos, diversas situaciones que colocan en una particular vulnerabilidad a muchas personas con discapacidad, y veo que el Comité de la OEA ha desarrollado este punto pidiendo indicadores y ha exigido que los países puedan dar a conocer qué han hecho en esa materia específica.

¿Le preocupa la situación actual de las mujeres y niñas con discapacidad?

Hay una deuda pendiente con las mujeres y niñas con discapacidad en distintos ámbitos del ejercicio de sus derechos y está ampliamente reconocido, incluso en la labor de monitoreo que hace el Comité. Sin embargo, siempre me ha gustado ver los progresos y no puedo dejar de nombrar ejemplos como que, hoy en día, hay una vicepresidenta de la República Argentina que es una mujer con discapacidad, entre otros casos. Creo que esto es una fuente de inspiración enorme para continuar trabajando todos juntos en favor de todas las mujeres anónimas que experimentan múltiples discriminaciones.

¿Qué otro tema le gustaría resaltar entre los que se están tratando en la Conferencia de los Estados Partes?

El financiamiento para poner en práctica la Convención, que se divide en tres apartados: abrir el espacio fiscal, la cooperación internacional y la alianza público-privada.

Podría extenderme en estos temas, pero me gustaría resaltar que los procesos en discapacidad se tienen que relacionar transversalmente con otros procesos: uno de ellos sería la Agenda 2030 y el otro el foro político de alto nivel sobre el desarrollo sostenible que se celebrará el mes que viene, donde habrá un foro de empresas. El objetivo será ver cómo atraemos empresas a invertir en desarrollo y, en concreto, el desarrollo vinculado a personas con discapacidad. Si las empresas invierten en accesibilidad, ¿Cuál es la ganancia? Su imagen corporativa y ganar un segmento de consumidores.