Las secuelas del desastre de Chernobyl perduran hasta hoy

26 Abril 2016

Una rueda de la fortuna en un parque de diversiones abandonado. Edificios vacíos y una ciudad cubierta de árboles y maleza. Es la recurrente imagen panorámica de algunas de las secuelas físicas que dejó el accidente nuclear más grave de la historia.

Pripyat, en Ucrania, ubicada a tres kilómetros de la Planta Nuclear de Chernobyl es el testimonio latente de lo ocurrido. Una localidad fantasma, detenida en el tiempo, y un triste recordatorio de cómo un 26 de abril de 1986 sus pobladores debieron dejarlo todo para nunca regresar.

La explosión de uno de los reactores expulsó grandes cantidades de material radioactivo al aire afectando partes de Belarús, Rusia y Ucrania, lo que obligó a más de 350.000 personas a evacuar masivamente las ciudades aledañas al sitio del accidente.

Duración: 3'26"

Producción: Rocío Franco

El fotógrafo estadounidense, Phillip Grossman, ha hecho varias expediciones a la zona de exclusión y documentó los efectos devastadores del accidente. Inauguró una exhibición con sus obras esta semana en la sede de la ONU. Esta es una de sus producciones videográficas:

Exploring the Zone - A Five Year Expedition from Philip Grossman on Vimeo.

 

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